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¿Qué se le puede dar a una gata en celo?
18 Jun

¿Qué se le puede dar a una gata en celo?

Índice

Tener en casa una gatita puede ser una de las experiencias más gratificantes para quienes amamos a los animales, pero como sucede con cualquier mascota hay una serie de complicaciones ligadas a su naturaleza que acompañan sus hábitos y cada una de las fases de la vida del animal. Tal es el caso del período de celo que atraviesan estos animalitos una vez que han alcanzado la edad reproductiva y que puede ser desconcertante para ti si no tienes experiencias con anteriores mascotas.

Para poder llevar con tranquilidad este delicado momento de la vida de tu gata debes entenderlo muy bien, así sabrás cómo actuar con sabiduría cada vez que se presente. En este post te ofrecemos información y consejos que te serán de gran ayuda.

¿Qué es el celo?

El período de reproducción o de fertilidad de los gatos se conoce como celo o estro y se empieza a presentar una vez que el animalito ha llegado a su madurez sexual. Durante este momento se altera el comportamiento de la gata en función de la reproducción de la especie. Es por eso que cuando se produce por primera vez puede ser desconcertante para muchos y si no tienes en cuenta las precauciones necesarias puedes terminar con una camada de gatitos en casa.

Se suele presentar por primera vez entre los 6 a 12 meses de edad, el rango es bastante amplio porque puede variar dependiendo de la raza, del fotoperiodo y del peso:

  • Raza: las gatitas de pelo corto que pertenecen a razas como la bengalí o azul ruso suelen tener el primer celo antes que las de pelo largo.
  • Fotoperiodo: Se produce cuando las horas solares son más extensas, es decir, que dependiendo de la fecha en la que haya nacido la gatita y de los meses que falten para la llegada de la primavera se presentará el celo. En otras palabras, debe haber al menos 12 horas de luz diarias para que se dé su aparición.
  • Peso: Según los veterinarios la gata debe haber alcanzado al menos el 80? su peso, es decir, alrededor de los 2,5 kg de peso.

La duración del celo también es variada, puede durar tan solo tres días hasta tres semanas, eso dependerá de la raza y de otros factores, pero la generalidad es que tenga una duración de siete días, así que no tienes de qué preocuparte.

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Cómo reconocer si tu gata está en celo

Los síntomas del celo de las gatas pueden ser molestos para quienes comparten la vida cotidiana con ellas. Es importante conocer estos síntomas muy bien para no confundirlos con alguna otra enfermedad. Es importante subrayar que las gatas no presentan sangrado vulvar.

Entre los más importantes están:

  • Comportamiento agitado e inquieto que se debe al incremento de la producción de estrógenos.
  • La postura corporal cambia, pueden inclinar un poco el lomo y ladear el cuerpo para dejar a la vista la zona genital.
  • Producen una serie de maullidos agudos para atraer a los machos. Estos sonidos se pueden intensificar si la gata está encerrada.
  • Suelen revolcarse continuamente contra el suelo o restregar el cuerpo contra las paredes y los objetos.
  • Si el animal se encuentra encerrado es posible que busque la forma de escaparse para poder encontrarse con un macho.
  • Los ronroneos se hacen más continuos y extensos.
  • Se lamen la zona genital continuamente. Aunque es parte de su rutina de limpieza diaria, durante el celo se hace más repetitiva esta costumbre.
  • Empezará a orinar seguido por los diferentes rincones de tu hogar, esto lo hace con el fin de dejar marcas o señales de su estado y presencia a los machos, ya que la orina estará cargada de feromonas.
  • Su forma de orinar se transforma, en lugar de hacerlo como siempre lo hará con la cola elevada y con tu movimiento vibratorio muy particular.
  • Puede mostrarse ansiosa, nerviosa y más cariñosa de lo normal.
  • Es posible que ingiera menos cantidad de alimento.

Fases del celo

El ciclo reproductivo de las gatas atraviesa cuatro fases que debes conocer, obsérvalas con atención, así podrás reconocerlas cuando se presenten y saber cómo actuar en cada una:

  1. Poestro: Puede durar entre uno y tres días. Durante estos días la gata busca atraer al macho con los orines que va dejando como rastros y con sus maullidos. Sin embargo, no se deja montar, puede mostrarse agresiva con las posibles parejas. Esto sucede debido a que es en este momento cuando se empiezan a desarrollar los folículos ováricos (no están listos para la fecundación) y los niveles de estrógenos se elevan.
  2. Estro: Puede demorar de dos a doce días. Ya en este período puede quedar embarazada porque los folículos ováricos llegan a su madurez y llega a su tope la producción de estrógenos. La gata ya acepta al macho y busca aparearse con él. Si no se produce el apareamiento no se producirá la ovulación y se repetirá el ciclo de celo si las horas de luz solar son de 12 horas.
  3. Anestro: Puede durar 3 o 4 meses, es el momento de inactividad de los ovarios y no hay ningún interés de la gata en aparearse.
  4. Interestro: Es el espacio temporal que existe entre dos celos seguidos, puede ser de 7 días o un poco más.

Existe un pequeño porcentaje de hembras felinas que pueden empezar a ovular de manera espontánea, sin necesidad de que el macho las haya montado. En estos casos, después del celo, tu mascota presentará una pseudogestación o gesta falsa que, una vez haya concluido, permitirá la aparición de un nuevo celo, obviamente dependiendo del período del año y las horas de luz que se produzcan.  Si esta anomalía llega a suceder puede durar de 20 a 45 días.

¿Cómo ayudar a tu gata mientras está en celo?

Muchas personas para evitar los dolores de cabeza que les puede provocar el extraño comportamiento de sus mascotas durante el celo o para cerrar la posibilidad de llenarse de gatitos optan por la esterilización de la gata. Este procedimiento es sencillo y trae muchos beneficios a la tranquilidad de tu hogar y a la vida de tu animalito, los veterinarios lo recomiendan.

Si no quieres esterilizar a tu gata o tus condiciones económicas no te lo permiten, hay algunos trucos para disminuir el problema:

  • Dale mayor atención, mímala y acaríciala más seguido, esto será muy tranquilizante para ella. Puedes cepillarla varias veces al día.
  • Realiza juegos que le exijan desgaste físico elevado, esto la distraerá y la ayudará a enfocar su energía en otras actividades.
  • Cierra muy bien las puertas y ventanas de tu casa, puesto que pueden llegar machos que intentarán aparearse con tu mascota o puede que tu gata se escape para encontrarse con ellos.
  • Intenta mantener muy limpia su caja de arena y no limpies con productos que contengan amoniaco, esto puede incrementar el problema.
  • Si los maullidos no cesan puedes aplicar un sencillo masaje que la calmará: Dale suaves palmadas en las patas traseras, la parte de abajo del lomo, la cola y los muslos.
  • Dale agua y alimento suficiente.

Lo que le puedes dar a tu gata en celo

En el mercado existen algunos productos creados para ayudar a quienes tienen una gata como mascota, estos suelen ser muy efectivos pero es necesario que le consultes a tu veterinario antes de utilizarlos. Así le podrás administrar el más conveniente a la gata. Entre estos están:

  • Comprimidos de feromonas sintéticas para gato.
  • Anticonceptivos orales o inyectados creados a base de hormonas.
  • Aerosoles de feromonas.

Estos productos te pueden ayudar a controlar las reacciones corporales de tu mascota mientras atraviesa por esos días, pero recuerda pedir su opinión al veterinario, puesto que el uso indiscriminado de los anticonceptivos puede causarle otras enfermedades a la gatita.

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Cómo quitar de la casa el olor de los orines de una gata en celo

El deseo de atraer a los machos impulsa a las gatas a orinar en cada esquina de la casa, esto ya de por sí es un inconveniente para tu comodidad e higiene, pero aparte de eso, el olor que emanan los orines es mucho más intenso y difícil de eliminar de lo acostumbrado.

Para que puedas mantener tu casa limpia y sin olores molestos puedes seguir alguna de las siguientes recomendaciones:

  • Observa con atención al animalito para descubrir en qué lugares ha orinado. Así podrás limpiar rápidamente, pero eso sí, usa limpiadores enzimáticos porque la lejía o el amoniaco pueden ser contraproducentes.
  • Las paredes y muebles las puedes restregar con una mezcla de bicarbonato de sodio, jabón y agua.
  • Si te ha orinado las cortinas o alguna superficie con tela lo ideal es que para lavarlas utilices vinagre blanco.

La opción más eficaz y segura para tu gata

La cirugía para esterilizar definitivamente a tu gata es la solución más eficaz para evitar esa fase de su ciclo reproductivo tan difícil tanto para ti como para ella. La intervención consiste en eliminar los ovarios y útero del animal, es conocida como ovario histerectomía y acaba con los molestos síntomas del celo y evita que tengas muchos gatitos en casa. Si no te interesa criar muchos gatos es mejor evitar su nacimiento.

Con los avances tecnológicos estos procedimientos cada vez son menos invasivos, no presentan grandes riesgos y son menos dolorosos para los animales. La técnica por lamparoscopia es muy utilizada por los veterinarios y consiste en la intervención quirúrgica por medio de un par de pequeños orificios que permiten la entrada del instrumental especial hacia la zona uterina, gracias a un sistema de vídeo el cirujano puede ver la zona interna con gran detalle y así efectuar el procedimiento con mayor precisión.

Debido a la naturaleza de la cirugía la recuperación postoperatoria es mucho más veloz y confortable, tanto así que las gatas intervenidas no se quedan hospitalizadas. Tan pronto se recuperan de los efectos de la anestesia pueden irse a casa. Aparte, el cuidado de las pequeñas heridas es sencillo y en muchos casos no exige la presencia del collar isabelino que tanta molestia causa.

Las heridas de la cirugía serán solo dos pequeñas marcas que no requieren puntos, puesto que se cierran con un pegamento para heridas que elimina la necesidad de la gata de rascarse los puntos con sus patas.

Algunos mitos sobre la esterilización felina

  • Algunos piensan que es mejor esterilizar a la gata luego de su primera camada porque esto les puede producir cáncer en sus años de madurez. Sin embargo, los especialistas aseguran que esterilizar a una gata justo antes de su primer celo evita el cáncer de mama un 95%. Aparte de que este método es el más eficaz, evita la posibilidad de que la mascota desarrolle cáncer de útero, infecciones en el útero y camadas de gatitos no deseadas.
  • El comportamiento o personalidad de tu mascota no se transformará. Es posible que sea una gata algo más tranquila durante toda su vida.
  • Algunos aseguran que la castración tanto en gatas como en gatos puede hacerlas perezosas y promover la gordura. Sin embargo, esto no es del todo cierto. No se ha comprobado un vínculo entre el aumento de peso y la castración. Si esto te genera preocupación solo debes diseñar un programa de ejercicio y juegos con tu mascota y se mantendrá esbelta.
  • No es un procedimiento costoso y te permitirá un ahorro a largo plazo al evitar la compra de productos o fármacos para detener el celo, así como preocupaciones de más.

De modo que si decides dejar que tu gata siga teniendo el celo cada cierto tiempo pídele  algunas recomendaciones a tu veterinario sobre los medicamentos que pueden disminuir los signos del celo y evitar un embarazo no deseado. Así será mucho más llevadera la convivencia con tu felino hembra. Y recuerda que lo más importante que debes hacer mientras ella atraviesa esta fase de su ciclo reproductivo es prestarle mucha atención, observarla con cuidado, mantener su caja de arena muy limpia, alimentarla muy bien, darle mucho cariño y protegerla para que no se escape a la calle.



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