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¿Qué hago si he comprado un rascador de gato, pero sigue prefiriendo el sofá?
20 Apr

¿Qué hago si he comprado un rascador de gato, pero sigue prefiriendo el sofá?

Casi todos los gatos tienen la necesidad de rascar. Además de ser una necesidad física que les ayuda a desgastar las uñas, los gatos rascan para marcar territorio y para estirarse. Si no quieres que tu gato te arañe los muebles, lo mejor es hacerte con un rascador. Pero ¿qué pasa si le has comprado a tu gato un rascador y no quiere usarlo? En este post te vamos a explicar las posibles causas y cómo ayudar a tu gato a que utilice el rascador.

Mi gato no usa el rascador

Te daremos algunos trucos para ayudarte en esta travesía en busca del rascador que más se adecue a los gustos de tu felino.

Vemos dónde puede estar el fallo:

rascador de gato

Tamaño. Puede que tu gato rechace el rascador porque lo encuentra demasiado pequeño y no puede estirarse totalmente sobre él. En ese caso, busca uno más alto para que pueda estirarse a sus anchas.

Estabilidad. Comprueba que el rascador es totalmente estable. Si notas que cuando ejerces algo de fuerza sobre él se desestabiliza, probablemente tu gato no se sienta seguro al engancharse a él. Busca uno que pueda anclar al suelo o a la pared para proporcionarle toda la estabilidad y seguridad que tu gato necesita.

Textura. Otra traba que puede encontrar tu gato es el material del rascador. Tendrás que probar a mostrarle a tu gato distintos materiales y observar cuál le interesa más (cuerda, moqueta, peluche…).

Orientación. Por último, también debes observar si tu gato es de los que disfrutan más estirándose por el suelo y poniendo sus uñitas en los bajos del sofá o más bien de los que se alzan para estirarse sobre tus preciados muebles. Así, te estará dando una pista de si prefiere un rascador horizontal o vertical.

 

¿Cómo puedo motivar a mi gato a usar el rascador?

Algunos gatos parecen negarse a utilizar el rascador que con tanto cariño le has traído. No desesperes, tu gato necesita más tiempo para entender su funcionamiento, no pasa nada, es algo habitual. Si tu gato parece no estar en absoluto interesado puedes utilizar algunos trucos:

 

  • Impregna el rascador con su olor: Frota su manta contra el rascador para que tu gato lo sienta como algo suyo y tenga el instinto natural de frotarse contra él.
  • El truco de la hierba para gatos: Si a tu gato parece gustarle el catnip no dudes en situarlo cerca del rascador e incluso de frotar la hierba contra él.
  • Únete al juego: En el paso anterior te aconsejábamos jugar con el rascador y el gato al mismo tiempo. De esta forma no solo os lo pasáis bien juntos, también le estimulas para que lo utilice y lo relacione de forma positiva.
  • Utiliza el refuerzo postivo: Cada vez que le observes acercarse o limarse las uñas en el rascador debes felicitarlo. Un trozo de frankfurt, unas caricias o palabras amables serán más que suficientes para que tu gato entienda que eso te agrada.
  • No le dejes rascar los muebles: Si tu gato es aún un cachorro, al observarle arañando otro mueble debes cogerlo y llevarlo directamente al rascador.
  • Hazte con otro rascador: En ocasiones el propio diseño del rascador no les gusta. Puedes hacerte con uno que se pueda adherir al sofa para simular la misma forma y evitar que destroce tus muebles.

¿Qué tipos de rascadores existen?

rascador de gato

Hay rascadores de muchas variedades y tamaños. Te los presentamos todos para que puedas elegir cuál es el mejor para tu amigo de cuatro patas:

  • Es el más grande -puede medir más de 2 metros- y hay modelos que incluyen cueva, tres postes y zonas elevadas. Son perfectos cuando en el hogar hay más de 2 gatos.
  • Rascador tipo árbol. Tienen dos o más postes con juguetes e incluyen camas para que el gato se relaje. La altura suele oscilar entre 120 cm y 240 cm.
  • Poste rascador. También hay muchas variedades y formas, algunos con cama o juguetes, y se componen de un poste sujeto a una base cuadrada. La altura no pasa de los 120 cm, por lo que son muy indicados para gatos pequeños.
  • Rascadores verticales. Son los más económicos y la mejor opción si no sabes qué modelo comprar. Hay distintas formas o tablas.

Recuerda que siempre será positivo educarle a tu amigo desde pequeño para que se vaya adaptando a su entorno y a su rascador, esto hará que todos en casa estén a gusto. Esperamos haberte ayudado y que tu felino disfrute plenamente de su rascador, y si aún no lo tiene, consíguelo AQUÍ.



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