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¿Por qué mi gato se rasca mucho las orejas?
22 Feb

¿Por qué mi gato se rasca mucho las orejas?

¿A qué se debe que tu gato se rasque tanto las orejas? ▷ Puede que sea algo grave o, simplemente, algo puntual. ♥ Descubrelo aquí.

Índice

Si estás preocupado porque tu gato no deja de rascar sus orejas varias veces a lo largo del día, es posible que algo no ande bien. Ya sea que tenga pulgas o exista alguna molestia o dolor en esa zona, debes revisarlo y conocer el motivo de ello.

Aquí te hablaremos de algunas de las causas que pueden estar ocasionando ese picor o irritación en sus orejas y te recomendaremos algunos métodos para tratar de aliviarlo.

Como siempre, lo mejor es que lleves a tu mascota a un veterinario una vez que tengas sospechas de lo que le está pasando. Pero, para hacer un tratamiento rápido y temporal, te daremos algunos consejos al respecto.

Causas por las que se rascan de los gatos

Existen varios factores que pueden causar esta molestia en tu mascota, por lo que dependiendo de si lo acompañan otros signos, puede tratarse de una determinada afección.

Te hablamos a continuación de algunas de las causas más comunes:

Otitis

La causa más común del rascado de orejas es la otitis, una afección que involucra la inflamación del conducto auditivo externo. El oído externo se enrojece e inflama. Esto hace que las bacterias y los hongos, generalmente presentes en cantidades reducidas, crezcan de manera abundante, lo que conduce a una infección.

La mitad de todas las infecciones de oído son causadas por diminutos parásitos conocidos como ácaros del oído. Si se ha descartado a los ácaros como fuente de la infección de tu gato, tu veterinario lo examinará para ver si hay un factor subyacente, como pueden ser las alergias o un trastorno inmunológico.

Estos factores subyacentes deben identificarse y tratarse adecuadamente o, de lo contrario, es probable que la infección del oído vuelva.

Otros signos comunes que acompañan una infección de oído incluyen: sacudir la cabeza con frecuencia, secreción en la oreja, enrojecimiento o hinchazón del canal auditivo, mal olor o la inclinación de la cabeza hacia un lado.

Si sospechas que tu mascota tiene una infección de oído, programa una cita con tu veterinario de inmediato.

Otras señales de advertencia son:

  • Orejas rojas y calientes.
  • Falta de equilibrio.
  • Babeo por el costado de la boca.
  • Vómitos.
  • Falta de percepción de profundidad.

Las infecciones comienzan invariablemente con la presencia de cerumen. Esto atrae a los ácaros del oído, que se alimentan de esta cera. La cera también puede provocar infecciones bacterianas o micóticas. También se les conoce como infecciones por hongos.

Ácaros

Los ácaros del oído se encuentran entre los más comunes que afectan a los felinos, ya que se alimentan de la cera de los oídos. Al hacerlo, la piel suave de las orejas será mordida. Esto causará irritación y rascado constante.

Si bien los ácaros son más molestos que peligrosos, la infestación debe tratarse. Si no se tratan, se multiplicarán. Esto hará que tu felino se rasque constantemente. Además, los ácaros del oído suelen estar relacionados con infecciones bacterianas en el oído interno.

Las infestaciones por ácaros del oído se resuelven con un remedio tópico. Un tratamiento que protege contra pulgas y garrapatas suele ser suficiente. Si limpias sus orejas con regularidad, eliminarás la cera. Esto hace que sean menos hospitalarias para los ácaros.

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Alergias

Si tu gato tiene una alergia, provocará sequedad y picor en la piel. La dermatología veterinaria se refiere a esto como dermatitis por hipersensibilidad. Este picor será casi constante, con la cabeza y los oídos comúnmente afectados.

Puedes realizar pruebas para determinar la causa de las alergias de un gato. Sin embargo, estos a menudo no son concluyentes ni fiables. Es posible que debas emprender un enfoque de prueba y error, eliminando los posibles desencadenantes.

La comida es la causa más probable de una alergia en felinos. Si has cambiado recientemente la comida de tu gato, hazlo de nuevo.De lo contrario, haz que siga una dieta blanda durante 1 o 2 días. Si esto evita que se rasque la oreja, quiere decir que tu mascota ha desarrollado una alergia a su comida preferida.

Dermatitis atópica

Si no encuentras una alergia alimentaria, considera si el problema es ambiental. Los felinos son muy sensibles a cualquier cosa y pueden desarrollar alergias. Esto, nuevamente, picor picazón en la piel, incluso en los oídos.

Los expertos se refieren a la inflamación de la piel causada por esto como dermatitis atópica. También se conoce como dermatitis alérgica no alimentaria, cuya causa no se debe a la presencia de pulgas.

Algunos desencadenantes de alergias en felinos pueden ser:

  • Suavizante de telas.
  • Perfume o colonia.
  • Ambientadores.
  • Olor a tabaco.

No existe cura para las alergias. Todo lo que puede hacerse es eliminar la exposición al alérgeno. Identificarlo es clave para esto. A corto plazo, puedes aliviar el picor en los oídos con una solución tópica. Asimismo, existen también algunas alternativas naturales.

Pelaje en crecimiento

A veces, el picor de orejas es causada por el pelaje. Normalmente, en su interior, las orejas tienen poco pelo y son lisas.

Pero, hay casos en los que el pelaje puede crecer muy rápido y puede hacerlo hacia adentro, produciendo sensibilización en esa zona de la oreja. Naturalmente, esto provocará irritación. Se rascará para conseguir alivio. Hacerlo no eliminará el vello, por lo que el gato seguirá rascándose, sin conseguir aliviar la sensación de cosquilleo.

Una forma de combatir esta situación es recortar el pelo demasiado grande alrededor de las orejas. Debes tener cuidado. El tejido fino puede ser cortado fácilmente con unas tijeras. Si estás nervioso por intentarlo, contrata a un peluquero profesional.

Heridas y traumatismos

Si tu mascota tiene un corte o una herida en la oreja, se cicatrizará a sí mismo orgánicamente. Este será un proceso lento. A medida que la piel se regenera, picará. Si el gato se rasca, corre el riesgo de reabrir una herida.

Es muy común una herida en el oído interno después de una pelea entre felinos. Morder y arañar las orejas es una táctica que utilizan.

También pueden dañar sus oídos a través de caídas y colisiones. Debes estar atento y buscar signos de conmoción cerebral en tu felino.

Si ves que tu mascota regresa a casa con una herida en la oreja, concéntrate inicialmente en limpiarla. Asegúrate de que la herida no esté hinchada, ya que puede indicar que hay una infección. Si está despejado, evita que se rasque.

Picaduras

Si tu mascota pasa tiempo al aire libre, es posible que le piquen insectos o plantas. Esto resultará en una sensación de picor.

Las abejas y las avispas son las más probables. También puede experimentar molestias a causa de las ortigas. Como los gatos están cerca del suelo, pueden rozar una ortiga a la altura de las orejas.

Objetos extraños atrapados

Otra posible causa es que tenga un objeto extraño atrapado en su canal auditivo. Esto causa irritación y potencialmente limitan la audición de un felino. El rascado es un intento de quitar el objeto. Puedes mirar dentro de su oído utilizando una linterna. Es posible que puedas ver qué está causando el problema.

Puede ser algo tan pequeño y aparentemente inocuo como una hebra de hierba. Podría ser suciedad o arena, que es más difícil de detectar. Estos materiales penetran más en el oído.

Asimismo, es posible que los insectos se introduzcan allí. Esto provoca una reacción similar a los ácaros. El gato sentirá que el insecto se arrastra y se rascará para sacarlo. Actúa antes de que el insecto ponga huevos.

Si puedes ver un objeto, intenta quitarlo con unas pinzas. Puede que necesites el apoyo de un segundo par de manos para esto, ya que es probable que tu compañero felino se mueva casi incontrolablemente. Por tu propia seguridad, el gato debe estar inmovilizado. Si no puedes ver nada, no pinches ni introduzcas las pinzas, corres el riesgo de causar daños.

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Tratamientos para que para de rascarse

No hay un tratamiento único para este problema, porque según la causa que lo ocasione, se debe tratar en consecuencia. No obstante, te hablaremos de la forma general de proceder según las causas que te hemos mencionado.

La mejor opción es llevarlo al veterinario, sobre todo cuando se trata de infecciones o heridas. En otros casos pueden utilizarse soluciones alternativas.

Infecciones, heridas y traumatismos

En el caso de la otitis, lo primero que hace el especialista antes de recetar medicamentos es limpiar el canal auditivo de forma adecuada. Para limpiarlos de manera eficaz se requiere la selección adecuada de productos de limpieza de oídos.

Pueden ser productos que suavicen la cera u otros que tengan propiedades antimicrobianas y antinflamatorias, o soluciones alcalinizantes. Esto va a depender del tipo de infección que tenga.

Alternativamente, para las infecciones leves por hongos, se recomienda una mezcla de 1 parte de vinagre blanco con 2 partes de agua tibia como una buena solución de limpieza.

Recuerda, antes de comprar cualquier solución de limpieza de oídos, comunícate con tu veterinario para que te aconseje. Usar la solución incorrecta puede agravar la infección de oído de tu mascota.

Además, limpiar las orejas de una mascota requiere paciencia y respeto. No uses aplicadores con punta de algodón para limpiar las orejas.

Las puntas de algodón son abrasivas y se sienten como una almohadilla áspera en la superficie del sensible canal auditivo del felino.

Debes rociar suavemente la solución de limpieza de oídos recomendada por el veterinario directamente en el canal auditivo y dejarla reposar durante 5 o 10 minutos antes de limpiarla con una gasa o una bola de algodón ligeramente humedecidas.

Es recomendable realizar esta actividad al aire libre o en un baño donde las paredes se puedan limpiar fácilmente.

Después de esto, el especialista recetará un medicamento tópico. La selección exacta de medicación se basará en el historial de tu gato, los hallazgos del examen físico y los resultados de los hisopos.

En algunas situaciones se recetan antibióticos orales o agentes antifúngicos si se sospecha que la terapia tópica no es suficiente o si hay una infección del oído medio.

En el caso de las heridas y traumatismos, lo mejor que se puede hacer es limpiarle la herida y llevarlo a un veterinario. Para evitar que se rasque y abra más la herida, se le puede colocar un collar isabelino. Si esta no es una opción, cúbrale la oreja con un vendaje, doblándola hacia abajo y tapándola con la venda.

Ácaros y dermatitis

Para los ácaros, es posible que se necesiten soluciones tópicas, gotas medicinales o antibióticos, así como también una limpieza de oídos.

Al limpiar sus orejas con regularidad, puedes ayudar a prevenir estos molestos ácaros.

Para la dermatitis, tenemos una solución tópica natural con los siguientes ingredientes que pueden aliviar la sensación de picor:

  • Aloe vera.
  • Romero.
  • Menta.
  • Poleo.

Ten cuidado de que ninguno de los ingredientes entre en el canal auditivo de tu gato, ya que puede provocar una infección. Concéntrate en aplicar el remedio directamente sobre la piel inflamada con un algodón.

Alergias y picaduras

En el caso de las alergias, no hay cura. Debes detectar el alérgeno y eliminarlo. Es la única forma para que desaparezca el picor.

En las picaduras, se puede proceder de distintas maneras dependiendo de qué le ha picado.

  • Si ha sido una abeja, no quites el aguijón con pinzas. Hazlo con algún elemento plano y liso, como una tarjeta. Aplica bicarbonato de sodio en el área, ya que esto neutralizará el ácido.
  • El aguijón de las avispas no permanece en el lugar. Estas picaduras son de naturaleza alcalina. Esto significa que frotar una mezcla de agua y vinagre ofrecerá comodidad a tu gato. Reduce aún más la hinchazón con una bolsa de hielo.
  • En el caso de las ortigas, dejarán pequeñas agujas en el área, lo que causa picor y molestias constantes.

Lava suavemente la oreja con agua y jabón y reduce la hinchazón con una bolsa de hielo.

Prevención para que tu gato no se rasque

La higiene y los chequeos regulares son siempre clave para la prevención. Mantén limpios los juguetes y la ropa de cama, y revisa sus oídos con regularidad (especialmente si ha tenido contacto con otros felinos o con objetos de otros).

En caso de alergias, evita cualquier cosa que se la produzca. Igualmente, hay que estar atento de que su alimentación sea la adecuada y no le cause malestares.

Si ves restos de cerumen leves, límpialos con una solución de limpieza adecuada. Además se recomienda no limpiar los oídos más de una vez cada 2-3 semanas, de lo contrario se interrumpe el mecanismo de autolimpieza normal que existe de forma natural.

Haz que tu veterinario especialista revise a cualquier mascota recién adoptada para ayudar a evitar que los ácaros u hongos del oído se propaguen a las mascotas que ya están en tu hogar.



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