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Mi gato tiene pulgas y no sale de casa
10 Sep

Mi gato tiene pulgas y no sale de casa

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¿Has optado por tener resguardado a tu gato para protegerlo de los parásitos? Es una excelente idea. Sobre todo cuando el animal es de naturaleza tranquila y se siente a gusto viviendo dentro. Aun así, esto no le librará por completo de los peligros de contraer pulgas u otros insectos.

¿Notas un comportamiento anormal en tu mascota? ¿se lame o rasca con más frecuencia que antes? Entonces es muy probable que sea justo lo que pensabas, tu gatito tiene pulgas. Ciertamente es una situación más común de lo que parece, pero no por eso debes restarle importancia.

Si bien no es una condición mortal, requiere atención inmediata para evitar complicaciones de salud. Además, dicha infección agobia al animal, lo que disminuye su calidad de vida. Lógicamente, no quieres que esto pase a mayores. Por eso, aquí te contamos todo sobre el tratamiento antipulgas y cómo prevenir su aparición.

¿Cómo se transmiten las pulgas al animal?

En este momento posiblemente te estés preguntando: “¿Cómo es posible que mi gato se contagiara si nunca sale de casa?”. Lo cierto es que muchas veces es el propio dueño el culpable de transportarlas. Las pulgas pueden saltar grandes alturas y aferrarse a cualquier superficie.

Tu ropa, tus zapatos e inclusive el bolso que llevas puede ser el vehículo ideal. Al llegar a casa, estas encuentran el hábitat propicio para crecer y reproducirse. Por otro lado, puede que recibas visitas e incluso que éstas traigan consigo a sus mascotas. Por más cuidados que estas tengan, existe el riesgo de que estén infestadas de bichos.

Asimismo, aunque nuestra mascota no sea de exteriores, el insecto puede acceder por cualquier rendija. Hasta podría entrar por ventanales, hojas, pajarillos o en el lomo de un roedor. Para comprender mejor este punto es apropiado entender el ciclo vital de la pulga.

Ciclo de vida de las pulgas

Durante la etapa adulta, la pulga busca reproducirse y dejar sus huevos en áreas húmedas y cálidas (especialmente en las alfombras y rendijas del suelo). Por eso, encuentran nuestro hogar tan cómodo, porque aun en invierno le damos el calor que requieren. Eso sin contar con el calor natural que produce la mascota.

Entonces, salta de su escondite para depositar los huevos o simplemente los deja en el pelaje. Estos eclosionan pasando a etapa larvaria, donde se mantienen consumiendo desechos. En esta etapa, pueden durar semanas y son más difíciles de erradicar. Después, tienen una fase de crisálidas hasta convertirse en pulgas adultas.

En ese momento es casi imposible exterminarlas y pueden durar así unos 6 meses. Pese a retirar inicialmente los bichos, aún puede haber larvas al acecho a punto de propagarse. Esto se debe a que una pulga adulta puede colocar hasta 2.000 huevos en su corta vida.

Signos de contagio en los gatos

Hay quienes creen que su gato está infectado únicamente si se rasca bruscamente. Muchas veces, en las etapas tempranas del contagio, el gatito solo se lamerá. Dado que su lengua es porosa, al lamerse siente un alivio momentáneo de la irritación.

Obviamente, se acicalará con una mayor frecuencia, lo que posiblemente le provoque regiones alopécicas. Es por esa razón que a los dueños puede costarles trabajo detectarlo a tiempo. Claro está, que una vez avanzada la infestación es normal observar que no deja de rascarse.

Entre otras cosas, notarás que tu mascota actúa de forma extraña, aletargada o sin apetito. Cuando vemos reacciones de este tipo es imperativo llamar a un especialista. Por otro lado, podemos cerciorarnos cepillándolo con un peine especial. En resumen, los primeros indicios de que tu gatito está contagiado son:

  • Lamerse con más intensidad.
  • Morderse la piel.
  • Rascarse con frecuencia.
  • Dormir más de lo habitual.
  • Coloración pálida en ojos y boca.

¿Qué daños pueden causar las pulgas en estos animales?

Por sí solas, las continuas picaduras de las pulgas son muy dolorosas. Estas generan escozor, irritación cutánea, intranquilidad y un comportamiento anormal en el felino. Tan solo imagina la zozobra que sentirías si tuvieras un bicho punzándote constantemente. Además de esto, tu gato puede presentar reacciones más severas desencadenadas por este parásito.

Anemia

Hemos de entender que la pulga se alimenta de la sangre de su huésped succionándola a través de su piel. En este caso, cuando este felino ha recibido demasiadas picaduras, puede empezar a presentar anemia. Dicho problema en la sangre puede ser grave cuando se posterga su tratamiento.

Normalmente, se identifica con palidez en la zona de la boca y los ojos. Asimismo, la mascota se muestra aletargada, cansada y duerme más de lo normal. Otro síntoma anómalo es que comienza a morder objetos que no puede comer. Si crees no poder tratar las pulgas por tu cuenta, lo mejor será llevarlo al veterinario.

Tenías o parásitos intestinales

Otra forma en que las pulgas perjudican al gato es mediante la transmisión de tenías (fundamentalmente de Dipylidium caninum). Estos son parásitos microscópicos que poco a poco van creciendo en el interior del intestino delgado. Basta con que exista al menos uno de estos insectos infectados sobre el pelaje del felino.

¿Qué sucede entonces? Que el gato por instinto se lame, ingiriendo con ello al insecto y llegando al sistema digestivo. Una vez la tenía se deposita allí, comienza a robarle nutrientes al organismo. Lo cual provoca en los gatitos crecimiento retrasado, escozor anal, dolor abdominal, diarrea, entre otras patologías.

DAPP (o dermatitis alérgica)

Ciertamente, hay gatos que no muestran síntomas de picor hasta avanzada la plaga. Sin embargo, hay excepciones donde la saliva que deja el parásito al picar provoca alergias. Así, si es alérgico con unas pocas picaduras bastará para que sienta un escozor incontrolable.

Un acicalamiento incesante, pequeñas mordeduras, zonas con falta de pelo y hasta costras son claros indicativos. Al final, pueden terminar desarrollando neurodermatitis, un trastorno en el comportamiento perjudicial. Generalmente son tratados con medicamentos tópicos que van directo a la raíz de la alergia.

¿Pueden perjudicar a los humanos?

Por supuesto. Estos parásitos normalmente no acometen contra los seres humanos. No obstante, cuando se extienden de manera masiva empezará a escasear el alimento. Es allí cuando no dudarán en tenerte como huésped para succionar tu sangre.

Lo más arriesgado de todo es que estos oportunistas transmiten muchas enfermedades. Alguna de las más comunes son la conocida enfermedad por arañazo de gato. Esta se transmite por arañazos, mordeduras, saliva de un animal contagiado e inclusive por la propia pulga.

Dicha infección se debe a una bacteria denominada Bartonella henselae que lleva el insecto. Ciertamente, es posible tratar este padecimiento con antibióticos sin mayores inconvenientes. A pesar de esto, para las personas con un sistema inmune debilitado produciría complicaciones severas.

Demás padecimientos como el tifus o la rickettsia son menos comunes, pero pueden suceder. Debes estar alerta, fundamentalmente si sientes picaduras o ves protuberancias enrojecidas en tus piernas. Sea como sea, una vez decidas aplicar el tratamiento antipulgas (en casa o al animal) debes cuidarte de su toxicidad.

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Eliminar las pulgas de tu casa mejorará su salud

Uno de los mejores métodos de acción es atacar la infestación con productos antipulgas. Muchas veces, el veterinario te recomendará aplicar el químico no solo en el gato, sino en el ambiente. Sí, si tu animal entra en contacto nuevamente con la superficie contaminada podrían atacarlo otra vez.

Allí es cuando verás la urgencia de desinfectar todas las habitaciones, siendo más rigurosos con la higiene. Recuerda que las pupas (o crisálidas de pulga) pueden estar latentes durante semanas. Estas tienen gran facilidad para reproducirse y extenderse por el ambiente.

Limpieza exhaustiva del hogar

Si ya hay una plaga en casa lo mejor será que utilices productos antipulgas para higienizar. De hecho, es lo primero que debes hacer antes de ingresar al animal de nuevo. Un truco útil es combinar químicos que erradican a pulgas adultas junto con productos que frenan su crecimiento.

Estos últimos son más efectivos para las fases de larvas y pupas que se desarrollan en el hogar. Normalmente, deberás realizar una limpieza consistente del espacio durante semanas. Puedes empezar con:

  • Limpiar con una aspiradora de mano los sofás, camas, cojines y cortinas del hogar.
  • Aspirar el suelo, alfombras y moquetas con intensidad al menos 2 veces al día.
  • Aplicar los limpiadores antipulgas (adulticidas junto al que impide su desarrollo) con una fregona, tras asegurarse que sea no tóxico para la salud del animal.
  • Hacer énfasis en las ranuras o recovecos de ventanas, zócalos y rendijas entre el suelo de parquet.

¿Puedo utilizar los remedios caseros de limpieza?

En Internet puedes encontrar miles de remedios caseros para la higienización profunda de los espacios. Por ejemplo, el bicarbonato, que elimina la humedad de alfombras y textiles.

Esto altera el ciclo de vida de dichos parásitos obstaculizando su reproducción. Independientemente de lo que escojas, asegúrate que no sea nocivo para la salud del animalito. Recuerda que su piel puede ser más sensible de lo que aparenta.

Busca el tratamiento antipulgas más efectivo

Sabes perfectamente que tienes que tratar al animalito cuanto antes pero ¿qué método utilizar?. La verdad tienes muchas alternativas a tu disposición. Sin embargo, no tienes que tomar la decisión tú solo. ¿Por qué no buscar la ayuda de un veterinario? Al visitarlo puede que te aconseje alguna de estas opciones.

Collares

A partir de las 12 semanas de vida, los gatos son aptos para llevar los famosos collares antipulgas. El veterinario suele recomendarlos en casos avanzados de contagio porque tienen ciertos productos químicos antiparasitarios que no pueden utilizarse en todos los casos.

Además, debe ser un accesorio especial para este tipo de felinos. Los de otros animales (como collares para perros) tienen componentes más agresivos que podrían afectar su salud. Si bien es un medio que puede paliar los efectos de la plaga, debe utilizarse junto a otros tratamientos.

Champús

Dependiendo de la situación puedes probar bañándolo con algún champú antipulgas recomendado. Por regla general, debe aplicarse un baño cada 2 días para erradicar la plaga. Esto funciona cuando la mascota lo permite.

Todos conocemos la mala relación de la mayoría de los gatos y el agua. A pesar de esto, en ocasiones será necesario hacerlo por el bienestar del animal. Aprovecha este método si su mascota tiene una personalidad relajada o lo has acostumbrado al baño.

Sprays

También tienes a tu disposición los spray avalados por veterinarios. Algunos de ellos pueden empezar a usarse a partir de los 2 días de nacimiento. Su periodo de acción varía de 24 a 48 horas y en reglas generales son muy efectivos. Somos nosotros (sobre todo si hay niños) quienes debemos cuidarnos de su toxicidad.

Son un valioso medicamento para liberar a nuestro querido animal de la infestación. Únicamente se deberá rociar el químico por toda la superficie de la piel. Cuando se aplique, es importante evitar la región de los ojos, ya que podría generar irritación.

Pastillas

Menos usados pero igual de útiles son los antipulgas en forma de pastillas. Gracias a que estas son absorbidas internamente, el efecto es más rápido y duradero. Por cierto, su acción suele ser de 1 mes o más.

Lamentablemente, no todos los sistemas digestivos las soportan y algunos animales las vomitan. Si llegase a suceder, no causaría ningún efecto. Solamente se deberá optar por otra clase de tratamiento.

Pipetas

Finalmente, uno de los medios más eficientes para el combate antipulgas son las pipetas. Estas ampollas administradas en la piel (vía tópica) se vierten en sitios estratégicos del cuerpo del gato y se esparcen.

Por ejemplo, en la base del cráneo, en la zona del cuello. Antes de comprarlas, es conveniente que te asesores con el especialista para verificar la dosis adecuada. Vienen en presentaciones fáciles de usar y generalmente son asequibles.

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Tips para evitar que las pulgas entre en tu hogar

¿Hay algo que esté en tus manos hacer para evitar que reaparezcan? Pues sí, existen unas medidas prácticas que te ayudarán a evitar muchos quebraderos de cabeza.

  • Una higiene hogareña intensa: no está de más limpiarse los zapatos antes de entrar a casa. De ese modo, si hay alguna suciedad que trae estos insectos se quedará en el exterior. La aspiradora es buenísima para extraer los huevos, así que puedes usarla con confianza. Igualmente, no olvide limpiar los sitios donde el gatito frecuenta o duerme.
  • Cepillado antipulgas: existen cepillos específicos para detectar pulgas. Cepillar al gatito una vez al día te alertará de la presencia de huevos blancos o puntos negros. Cepilla con suavidad en todas partes del cuerpo verificando si hay restos en su pelaje.
  • Collares preventivos: si tu gato tiene al menos 5 meses y lleva un estilo de vida activo en exteriores es mejor prevenir. En ese caso, es conveniente un collar antipulgas recomendado por el veterinario. Probablemente debas educarlo primero con un collar regular para que no lo muerdas. Recuerda que el antipulgas tendrá toxinas que no deben ser ingeridas por el gato.

Actuar con diligencia ante la presencia de esta plaga es lo mejor que puedes hacer por la salud del gato. Como ves, no es una condición que él pueda combatir solo. Pon estos consejos en práctica sin dejar de escuchar la opinión exacta del veterinario. 



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