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Enfermedades en los perros que son más comunes en verano.
30 Jun

Enfermedades en los perros que son más comunes en verano.

Hoy vamos a hablarte de las enfermedades en los perros que son más comunes en verano. Para que disfrutéis al 100% y os olvidéis de disgustos.

Índice

ENFERMEDADES EN LOS PERROS QUE SON MÁS COMUNES EN VERANO

¡El verano ya está aquí! Temporada de descanso, vacaciones, aire libre y disfrute con nuestros peludos, pero ¿sabías que existen enfermedades en los perros que son más comunes en verano?

En el post de hoy vamos a hablarte de ellas, sus características para que sepas distinguirlas y, lo más importante, cómo evitarlas.

Para que disfrutéis del verano al 100% y os olvidéis de posibles disgustos.

¿Preparado? ¿Preparada? ¡Allá vamos!

ENFERMEDADES TRANSMITIDAS POR INSECTOS Y PARÁSITOS

Todos sabemos lo vulnerables que son nuestros perros a diferentes enfermedades transmitidas por insectos y parásitos como las pulgas, los mosquitos y las garrapatas.

La leishmaniosis, la filariosis o la dipylidiosis son algunos de los muchos ejemplos de estas enfermedades.

Pues bien, estos parásitos abundan más en primavera y verano porque los climas cálidos y húmedos son muy favorables para su reproducción.

Estas enfermedades pueden ser de gran gravedad para tu mejor amigo, por lo que lo más conveniente es evitarlas con antiparasitarios durante todo el año, prestando aún más atención en verano.

Los puedes encontrar en collar, pipetas, sprays, etc.

Si no recuerdas cuándo le cambiaste el collar o la última vez que le pusiste una pipeta, ¡ahora es el momento ideal!

Recuerda que su eficacia tiene un tiempo determinado. Pasado este tiempo, dejan de ser eficaces, por lo que tu perro estará desprotegido.

También es de mucha ayuda revisar el pelaje y la piel de tu perro con regularidad para asegurarte de que no tenga ningún parásito, así como su estado de salud en general, estado de ánimo, peso, conducta, etc.

Si notas que algo no anda bien, no lo dudes y visita a tu veterinario.

Consúltale también si vas a hacer un viaje a la playa o a algún lugar especial donde no lo hayas llevado antes. ¡Igual necesita protección extra!

ALERGIAS

Durante el verano, también aumentan las alergias.

Las más frecuentes en esta estación son las reacciones a picaduras de los insectos que abundan en verano como avispas, abejas, arañas, etc.

La gravedad de las reacciones alérgicas que estas picaduras le pueden provocar a tu perro es totalmente impredecible.

Depende de su sistema inmunológico, diferente en cada peludo, por lo que lo mejor es estar atentos.

Pueden ser de mucha gravedad, así que, si observas hinchazón, edema, enrojecimiento, calor o cualquier otro signo que te muestre que tu perro está reaccionando, llévalo inmediatamente al veterinario y cuéntale lo que ha pasado.

Él determinará la gravedad y el tratamiento más adecuado para tu mejor amigo.

OTITIS

Durante el verano a todos nos gusta darnos un chapuzón, ¡o dos!

La humedad excesiva en las orejas de tu perro es la causa más común de las otitis en verano.

Observa si tu perro ladea o sacude la cabeza, se rasca las orejas más de lo normal, segrega alguna sustancia a través de los oídos o desprenden mal olor.

También si lo ves incómodo o se queja (las otitis, como en los humanos, ¡son muy dolorosas!).

En este caso, no dudes en visitar cuanto antes a tu veterinario.

A través de una otoscopia determinará si hay infección y determinará el mejor tratamiento.

Mientras tanto, puedes prevenir las otitis tratando de secar, minuciosamente y con mucho cuidado, los oídos de tu perro cuando se humedezcan demasiado.

 GOLPES DE CALOR

Los perros no sudan como nosotros.

 

Ellos regulan su temperatura a través de tres mecanismos:

  • El jadeo o respiración agitada.
  • El sudor (a través de las almohadillas de las patas).
  • A través de zonas con poco pelo como el abdomen, las axilas o las ingles.

 

Por un golpe de calor o hipertermia entendemos una elevación de la temperatura corporal por encima de lo que se considera normal (38 o 39 grados).

Esto puede provocar multitud de problemas en tu peludo (cardiacos, vasculares, respiratorios, neurológicos y un larguísimo etcétera e, incluso, la muerte).

Se produce por la exposición a ambientes extremadamente calurosos o mal ventilados como, por ejemplo, el interior de los coches.

¿Sabías que dejar a un perro en el coche en pleno verano puede matarlo en menos de una hora?

Para que te hagas una idea, si en el exterior hay 32 grados, el interior del coche se pone a 51 grados ¡en solo media hora!

 

Todos los perros pueden sufrir un golpe de calor, pero son más propensos:

  • Los viejos y los cachorros.
  • Los que tienen enfermedades cardiacas o respiratorias previas, así como los obesos.
  • Los de piel oscura y los de raza braquicéfala (de hocico corto) como el bulldog, el shar pei o el carlino, por ejemplo.
  • Cualquier perro si acaban de comer, están muy nerviosos y/o hacen ejercicio durante las horas de calor.

 

Los síntomas de un golpe de calor son variados, pero si ves que tu perro respira rápida y forzadamente, se tambalea, tiembla o le cuesta moverse, se queja, tiene taquicardia, vomita o tiene la lengua y/o mucosas azuladas, llama o acude al veterinario inmediatamente.

Estos son los primeros síntomas que podrás apreciar y es vital actuar con calma y rapidez.

 

Si necesitas aplicar medidas de auxilio, estos son algunos consejos que pueden servirte de ayuda:

  1. Nunca bajes su temperatura corporal de golpe (por ejemplo, meterlo en gua fría). ¡Sería peor el remedio que la enfermedad! Mejor mójalo con agua del tiempo, preferiblemente en zonas con poco pelo (cabeza, cuello, ingles, axilas, abdomen, etc.).
  2. Ofrécele agua para beber, pero evita que beba mucha o muy rápido.

 

Por último, para evitar un golpe de calor, hay una serie de precauciones que puedes llevar a cabo.

  1. Utiliza el sentido común. Nunca lo dejes dentro del coche. Si hace mucho calor, no lo saques a pasear y, mucho menos, a hacer ejercicio intenso. Evita dejarlo atado a pleno sol.
  2. Asegúrate de que siempre tenga agua limpia y fresca a su alcance, así como de que disponga de espacios ventilados y con sombras.
  3. Evita que coma en horas de mucho calor o después de pasear o hacer ejercicio.

 

Esperamos que esta información te haya sido de mucha utilidad y que tú y tu perrete disfrutéis de un veranos increíble juntos.

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¡Feliz verano!



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