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¿Cuánto tiempo es el embarazo de una gata?
14 Ene

¿Cuánto tiempo es el embarazo de una gata?

¿Cuanto tiempo es el embarazo de una gata? ♥ Esta pregunta es muy frecuente pq tienes que estar preparado para este momento. ▷ Entra para saberlo TODO

Índice

Cuando una gata está embarazada, es muy beneficioso conocer acerca de todo el proceso para estar lo más preparado posible para la llegada de los gatitos, así como también hacer un seguimiento adecuado.

En este proceso no es necesario intervenir ni hacer nada, pero es importante estar pendiente en caso de que algo no vaya según lo esperado.

Es por esto que si aún no sabes cuánto dura el embarazo de una gata ni cuáles son sus etapas, quédate con nosotros que hoy te hablaremos acerca de este tema.

Duración y etapas

El tiempo de gestación de una felina es significativamente más corto que el de un humano: alrededor de 9 semanas en comparación con los 9 meses de una persona.

Para ser más específicos, el embarazo de una gata durará entre 58 y 67 días, aunque para algunas razas, como la siamesa, puede ser unos días más. Hay algunos casos que puede durar hasta 72 días.

Tal y como sucede con los humanos, no hay un momento fijo para que el felino dé a luz, por lo que puede haber una diferencia de unos días dependiendo de múltiples factores.

Etapas

El embarazo felino puede dividirse en un trimestre o en períodos iguales de aproximadamente 21 días.

Durante cada fase, los gatitos fetales experimentan un desarrollo significativo para convertirse en felinos a término, listos para venir al mundo.

Primer período

  • Semana uno: días 1-7

Esta etapa es difícil determinarla, ya que después que se produce el apareamiento y la fertilización, no hay signos sino hasta un par de semanas después.

No obstante, si no está esterilizada, entró en celo y tuvo contacto con un macho, es casi seguro que haya concebido.

Las felinas pueden incluso tener una camada engendrados por 2 machos diferentes si la gata ha entrado en contacto con más de un macho en el momento del apareamiento.

En esta etapa no vas a notar ningún cambio obvio. El aumento de peso será mínimo y podrá seguir comiendo su dieta normal.

  • Semana dos: días 8-14

Al principio de esta etapa ya los óvulos fertilizados se implantan en el útero, lo que inicia el proceso de desarrollo embrionario.

Aquí pueden empezar a observarse algunos cambios más evidentes. Es posible que notes que tu gata tiene poco apetito debido a náuseas.

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Las náuseas matutinas pueden ser graves y ocurren en cualquier momento del día. Si crees que tu mascota está muy afectada por esto, puedes llevarla al veterinario para que le recete medicamentos.

  • Semanas tres y cuatro: 15-28

Los embriones comienzan a desarrollar sus órganos, lo que provoca un aumento hormonal en la madre.

Vas a notar que los pezones se han vuelto más oscuros y posiblemente hinchados. Es posible que pierda el interés en la comida, puesto que las náuseas continuarán.

Después de la cuarta semana, te recomendamos no cargarla o levantarla, ya que puedes lastimar a las crías en su vientre.

Segundo período

De las semanas 4 a 6, las estructuras y los órganos individuales continúan diferenciándose y desarrollándose.

Los riñones, el hígado y el cerebro se vuelven distintos y crecen, al igual que el sistema esquelético de cada gatito. Se desarrollan patas y los fetos adquieren las facciones características de su especie.

  • Semana 5: días 29-35

El incremento de peso es más obvio durante esta etapa y es probable que su apetito aumente.

Debes cambiar la dieta a un alimento de alta calidad para que haya un mayor consumo de calorías y permitirle comer todo lo que quiera. Pero ten en cuenta que su estómago podría llenarse más rápido, por tanto, trata de darle porciones pequeñas.

Tu veterinario ya puede hacer un recuento y decirte cuántas crías debes esperar de tu mascota. Asimismo, es posible realizar una radiografía para ver a los gatitos.

  • Semana 6: días 36-42

Durante la sexta semana puedes aumentar las cantidades de alimentos, aunque debes continuar darle porciones pequeñas.

En esta fase la madre desarrolla cambios de humor y puede ser antipática con otras mascotas en la casa. Sin embargo, podría ser cariñosa con las personas.

Tercer período

Se desarrollan los detalles fetales finales, como las garras y el pelaje. Lo más importante es que las últimas 3 semanas son un período de rápido crecimiento.

Tu gata va a aumentar de peso considerablemente a medida que crezcan sus crías y es probable que veas el movimiento fetal mientras observas cómo se expande el abdomen.

  • Semanas siete: días 43-56

Ya para esta semana los fetos se han desarrollado casi por completo y se pueden sentir a través del vientre de la madre. Sus pezones se vuelven mucho más grandes y prominentes, además de que la vas a ver acicalándose más seguido.

Otro cambio que vas a notar, es que en la zona del vientre va a perder pelaje, pero no debes preocuparte, ya que es completamente normal. Una vez que dé a luz, su pelo volverá a crecer sin problemas.

En cuanto al apetito, puede disminuir progresivamente, ya que su capacidad en el estómago se ve reducida, puesto que los gatitos en crecimiento lo presionan.

Tu gata también empezará a anidar o buscar un lugar adecuado para dar a luz, por lo que te sugerimos que le coloques una caja con mantas en el sitio que prefieras.

Finalmente, una semana antes del parto, vas a observar un poco de goteo de leche en los pezones, esto se debe a que su cuerpo empieza prepararse para la llegada de las crías.

  • Semana ocho: días 57-63

Los fetos continuarán aumentando de tamaño, mientras que en tu gata puede empezar a producirse una ligera secreción en la vulva de color rojizo.

Ya en este punto debes tener todo listo y preparado.

Si observas que está ansiosa, busca mucho estar tranquila o se instala en su caja nido o cama, esto indica que el parto probablemente es inminente.

  • Semana nueve: día 64 en adelante

Si el embarazo llega a las diez semanas sin parto, lo único que debes hacer es seguir esperando y mantenerte atento a las señales.

Algunas razas llegan a los pocos días de su décima semana de embarazo antes del parto.

Sin embargo, si aún no hay señales de los gatitos al final de la décima semana, debes consultar a tu veterinario para que te aconseje y verifique que no haya ningún problema.

Trabajo de parto

En esta etapa va a aparecer un flujo rojizo y la madre va a lamer esa secreción con regularidad. Debido a la incomodidad, es probable que comience a hacer mucho ruido mientras camina de un lado a otro.

Estas señales son indicativas de que se encuentra en trabajo de parto.

El proceso de dar a luz puede iniciar después de una hora. Las crías saldrán cada 15 o 20 minutos.

Finalmente, una vez que salga el último recién nacido, va a ser expulsada la placenta.

La mayoría de las gatas comen su placenta, lo que es saludable, ya que les da minerales adicionales. Además pueden limpiar a sus gatitos lamiéndolos.

En total, normalmente puede durar de 2 a 6 horas. Algunas gatas incluso pasan por una etapa de reposo, que puede durar de 24 a 36 horas antes de continuar dando a luz a las crías restantes.

Diferencias entre razas en trabajo de parto

Pese a que el proceso se da de forma muy similar, dependiendo la raza del felino puede haber algunas variaciones en cuanto a la duración.

Por ejemplo, la raza persa se caracteriza por tener cabezas anchas y nariz chata, que puede ocasionar que el parto sea más difícil, porque se complica la salida. En cambio, los siameses, tienen cabezas estrechas y pequeñas que les permite salir rápido.

Existen algunos casos que, de ser demasiado grandes los gatitos, se requiera cesárea.

Cuándo intervenir en el proceso

Cuando haya algún tipo de dificultad o problema, es que debes involucrarte en el trabajo de parto.

Como por ejemplo:

  • No nace una cría tras 20 minutos de contracciones continuas de la gata.
  • Han pasado más de cuatro horas entre gatitos y aún no han nacido todos.
  • Hay sangrado constante.
  • La gata tiene encías pálidas.
  • Hay dificultades en la respiración.
  • La madre no limpia al recién nacido.

Parto interrumpido

En raras ocasiones puede haber un retraso entre el nacimiento de las crías, en el que la madre descansa y entra en un parto interrumpido.

Por lo general, es difícil saber cuándo tu gata tiene un parto interrumpido a menos que la lleves al veterinario y este le realice una ecografía. Esta interrupción es poco común.

En estos casos la felina se relaja e incluso puede llegar a comer, y después retoma tras unas horas. Pueden llegar a ser entre 24 y 36 horas.

No obstante, es difícil saber si solo se está tomando un descanso o algo va mal, por lo que si aún faltan crías por nacer y han pasado más de 4 horas, contacta a tu veterinario.

Parto prematuro

En ocasiones, una madre dará a luz una camada varios días antes. Los recién nacidos pueden ser pequeños, delgados y tener poco o pelaje.

Es posible que sobrevivan, pero requieren de una gran cantidad de cuidados, ya que luchan por mantener el calor corporal y con frecuencia están muy débiles e incapaces de tragar.

Algunos pueden ser amamantados, pero a menudo están tan débiles, que deben sostenerse junto a la madre. Cuando esto ocurre, pueden alimentarse con una pequeña jeringa, biberón o sonda estomacal (solo debe intentarse bajo instrucción y supervisión veterinaria).

Los prematuros deben mantenerse calientes. La madre puede proporcionar suficiente calor de su cuerpo si permanece cerca de ellos.

Si se niega, puede lograrse con una lámpara de calor, una almohadilla térmica o una bolsa de agua caliente. El calor excesivo puede ser tan dañino como el frío, por lo que debe mantenerse bajo control.

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Cuidados generales

Es importante que durante todo el embarazo de tu mascota le proporciones los cuidados necesarios para que se desarrolle con normalidad y no haya complicaciones.

Es por esto que te recomendamos seguir los siguientes consejos de cuidado general:

Chequeos médicos

Las siguientes doce horas después del parto, es necesario tomar la temperatura de la gata con regularidad, ya que cualquier cambio o subida abrupta de la misma, puede indicar que hay una infección.

Es necesario que la chequees y estés atenta a su salud y la de los gatitos.

Por eso, lo primero que debes hacer siempre es llevar a tu mascota al veterinario y asegurarte de que esté sana y libre de afecciones existentes que puedan complicar su embarazo. El veterinario te explicará cualquier inquietud que puedas tener.

Dieta especial

Debes controlar la ingesta de alimentos de tu felina. Durante las primeras 6 semanas, los cambios en la dieta son innecesarios, pero después de ese momento, la gata debería sentirse más hambrienta por lo que debes ajustar su dieta a su gusto.

Un 25% adicional de alimentos es una buena base a partir de ese período de 6 semanas.

También es una buena idea en este punto cambiar a alimento para gatitos en crecimiento, ya que la madre necesitará de manera suplementaria calcio y otros nutrientes para los animales en desarrollo, que por lo general es menos frecuente en la comida para adultos.

Al mismo tiempo, si bien en esta etapa puede comer más, también es importante asegurarte de que no se vuelva obesa, lo que puede afectar su salud durante el embarazo y después.

Área de nacimiento

Es importante que 2 semanas antes de que tu gata dé a luz, coloques una caja que pueda visitar con frecuencia para anidar.

Asegúrate de ubicarla en una habitación cálida. Esta debe contener material de cama, como papel triturado o mantas.

Lo importante es no molestarla y procurar la mayor tranquilidad.

Esterilización

Debes tener en cuenta que después del nacimiento, tu mascota se volverá fértil muy rápidamente y puede quedar embarazada de nuevo, incluso mientras alimenta a los gatitos.

Es por esto que si no quieres que siga aumentando la familia felina, es recomendable que una vez que ocurra el destete, planifiques con tu veterinario una esterilización de tu gata.

También puedes considerarse medios anticonceptivos como una alternativa reversible para regular la fertilidad de tu gata. Consiste en el suministro de hormonas sintéticas a través de inyecciones o pastillas, que inhiben los cambios de comportamiento que producen la fase de celo.



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