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¿Cómo tratar hongos en la piel de perros?
21 Dec

¿Cómo tratar hongos en la piel de perros?

Los hogos pueden resultar un problema para la piel de tu perro. Es importante tener una buena higiene. Con pequeños consejos conseguiras que trara los hongos

Índice

Las infecciones por hongos son muy comunes en los perros. Esto se debe a que causan mucha incomodidad y si no se tratan lo antes posible, pueden ocasionar problemas más graves.

Es por esto que en este artículo te hablaremos acerca de las principales causas, los síntomas, peligros y tratamientos para este tipo de infección en la piel de los perros. Sabrás cómo identificar y tratar con eficacia este problema.

Causas más comunes

La dermatitis por hongos o Malassezia es un tipo de infección en la piel de tu mascota que es ocasionada por este hongo llamado Malassezia pachydermatis.

Es normal que se encuentre con frecuencia en piel, mucosas y en los conductos auditivos. Cuando está presente en cantidades pequeñas, no hay problema, pero cuando se produce una sobrepoblación, es cuando comienzan a generarse complicaciones.

Este hongo puede aprovechar un sistema inmunológico debilitado u otra enfermedad para multiplicarse y causar una infección en órganos internos, lo que puede conducir a enfermedades más graves.

La dermatitis por este tipo de hongos se desarrolla a menudo debido al exceso de grasa en la piel y es más común en perros con piel doblada o con bolsas.

También puede ser causada por alergias que hacen que la piel se vuelva grasosa o puede ser un signo de una enfermedad más grave, como una infección por estafilococos o un desequilibrio endocrino.

Los perros que toman medicamentos inmunosupresores están particularmente en riesgo. La mayoría de los casos desaparecen con un tratamiento antifúngico, pero las mascotas con síntomas recurrentes pueden necesitar un tratamiento continuo.

Otras posibles causas pueden ser:

  • Supresión inmunológica causada por enfermedad o medicación.
  • Trastornos en las hormonas.
  • Alergias a alimentos, al aire contaminado o a las pulgas.
  • Ambientes húmedos y cálidos.

Las razas que tienen mayor riesgo debido a su composición genética son:

  • Terrier blanco de West Highland.
  • Basset hound.
  • Cocker.
  • Terrier australiano.
  • Terrier maltés.
  • Chihuahua.
  • Caniche.
  • Pastor de Shetland.
  • Salchicha.

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Síntomas

Algunos de los síntomas más frecuentes que pueden indicarte que tu mascota tiene una alergia por hongos son:

  • Piel engrosada e inflamada.
  • Hiperpigmentación (áreas de piel oscurecida).
  • Zonas rojas.
  • Piel seca y escamosa (seborrea seca).
  • Piel grasa (seborrea oleosa).
  • Piel con costra.
  • Llagas.
  • Pérdida de pelo.
  • Picor (se lame o rasca con frecuencia).
  • Olor almizclado.
  • Infección de oído crónica o recurrente (otitis externa).
  • Se frota, rasca o aletea con frecuencia las orejas.
  • Presencia de una secreción de color marrón oscuro en los oídos.

Esta infección puede presentarse de distintas formas:

  • Localizada: pequeños parches de áreas infectadas.
  • Generalizada: infección que cubre todo el cuerpo.
  • Otitis: infección del oído, por lo general otitis externa, pero ocasionalmente media (infección del oído medio) en casos muy graves.

Es importante que en caso de notar algunos de estos síntomas, contactes a tu médico veterinario inmediatamente.

¿Es contagiosa para otros perros?

La respuesta es no. Este tipo de infección por hongo no es contagiosa. Tu mascota no puede contraerlo ni transmitirlo a otras mascotas, ni tampoco a los humanos. Incluso si alguien tiene contacto directo con el área infectada, como en el caso de la candidiasis, por ejemplo, no puede contraerse si la propia persona no la tiene.

No obstante, no te recomendamos que toques directamente el área afectada (a no ser que utilices guantes), ya que puede haber de manera subyacente otra enfermedad o condición contagiosa.

Diagnóstico

El veterinario examinará los síntomas de tu perro. El hongo se diagnostica al tomar una muestra de la piel y examinarla bajo un microscopio. Se puede añadir una solución de contraste para hacer más visibles los hongos malassezia.

La presencia de varias células de hongos es normal, pero un número elevado sugiere una infección. Algunos perros responden de manera más drástica a una menor concentración de hongos, por lo que el diagnóstico también se basará en los síntomas.

También deberá verificarse la presencia de bacterias estafilococos, ya que con frecuencia las dos se encuentran juntas y pueden causar infecciones cutáneas similares.

Además, se debe diagnosticar la afección subyacente que esté causando la proliferación del hongo. Esto podría incluir pruebas para detectar alergias, desequilibrio hormonal u otros parásitos de la piel, como la sarna.

Se realizan análisis de sangre y orina para evaluar el estado general de salud. Otros medicamentos que esté tomando tu mascota, en particular los inmunosupresores, también son relevantes.

Tratamiento

El tratamiento va a depender de la gravedad de la infección. Los champús que contienen sulfuro de selenio o peróxido de benzoilo ayudan a eliminar el exceso de grasa de la piel y trata la infección generalizada en los casos leves.

Se pueden aplicar localmente cremas antimicóticas que contengan miconazolketoconazol o clotrimazol. Los perros con otitis externa necesitarán que les limpien los oídos, preferiblemente con un limpiador antimicótico, y también deberá aplicárseles gotas o crema antimicóticas.

Cualquier tratamiento tópico deberá repetirse varias veces a la semana durante un periodo que puede oscilar entre los 14 y los 90 días.

Los casos más graves requieren un tratamiento antimicótico oral. Se receta un medicamento diario que contenga ketoconazol, itraconazol o fluconazol, durante 2 o 3 semanas. Debes llevarlo a un chequeo para que el veterinario pueda volver a examinarlo y ver si el medicamento está funcionando. Al mismo tiempo, será necesario un tratamiento tópico.

Los medicamentos antimicóticos orales pueden causar efectos secundarios, por lo que solo se recetan para síntomas graves o casos que no respondan al tratamiento tópico. Por tanto, la dosis oral debe finalizar lo antes posible.

Otros tratamientos se centrarán en la causa del problema. Los perros con alergias pueden someterse a una dieta especial. Cualquier desequilibrio endocrino se tratará con medicamentos. Pueden administrarse antibióticos para la infección simultánea por estafilococos. Si hay sarna, se le administrará un medicamento para matar este parásito.

Tratar las áreas enrojecidas de la piel

Estas zonas, también llamadas “puntos calientes”, deben mantenerse limpias y, a veces, requiere quitar más pelo alrededor de la lesión. Hay ungüentos y aerosoles para ayudar a eliminar las bacterias, pero probablemente también necesitarás un collar isabelino, o cono, para evitar que tu perro se lama la herida abierta.

Los esteroides a menudo también son recetados por tu veterinario para ayudar a minimizar el picor y la incomodidad.

Una vez que el área afectada esté completamente curada, es posible que la piel y el pelaje necesiten un poco de atención, así que considera usar un suplemento nutricional para ayudar a reparar el daño. Los suplementos pueden acelerar el proceso de curación.

En definitiva, la mejor parte de cuidar la salud de su mascota es que puedes pasar tiempo con ella.

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Tratamientos naturales

Por otro lado, un enfoque más natural a menudo puede proporcionar resultados igualmente efectivos, al tiempo que disminuye en gran medida el potencial de recurrencia.

Aquí hay 4 tratamientos naturales que puedes probar:

Aceite de coco

El aceite de coco contiene varios ácidos. El más común es el ácido caprílico, que sirve para tratar infecciones fúngicas en humanos y también puede actuar sobre los hongos comunes presente en perros.

La forma más fácil de administrarlo es a través de la dieta. Debes mezclar aceite de coco de alta calidad, añadiendo una o dos cucharaditas para un perro pequeño, y una o dos cucharadas para un perro grande, en cada comida. También puedes comprar cápsulas de ácido caprílico, abrirlas y verterlas sobre la comida de tu perro.

Además, te sugerimos calentar un poco de aceite de coco hasta que se licue y después usar una bola de algodón sumergida en el aceite para ayudar a limpiar alrededor del área afectada.

Probióticos

Por lo general, si el intestino de un animal está sano y contiene la cantidad correcta de bacterias saludables, los problemas por hongos son menos comunes. Cuando crecen en el intestino, comienzan a circular por el torrente sanguíneo hasta llegar a la piel, produciéndose la infección.

Así que para curar el intestino y evitar que esto suceda, es posible que tu mascota necesite algunos probióticos. Si bien hay varios tipos, te sugerimos los suplementos que contengan Bacillus coagulans, ya que estos probióticos solo se activan después de tomarlos como reacción al crecimiento de bacterias en los intestinos.

Hay probióticos diseñados especialmente para perros, así que pregúntale a tu veterinario qué darle al tuyo y en cuánta cantidad.

Cambios en la dieta

Los hongos prosperan en determinadas condiciones, muchas de las cuales se ven agravadas por una mala alimentación. Una dieta cargada de almidones procesados y carbohidratos, granos, cereales y sus subproductos a menudo puede hacer que los hongos se reproduzcan más rápido. Sobre todo en el caso del azúcar y los carbohidratos, que se descomponen en azúcares.

Por eso, es importante que le proporciones una dieta baja en azúcar y carbohidratos, ya que puede ayudar a combatir las infecciones por hongos.

Puedes gastar cientos de euros en fármacos y medicamentos tópicos, pero primero debes tratar la raíz del problema, que generalmente comienza con la comida.

Vinagre de sidra de manzana

Para problemas leves, puedes preparar una dilución de vinagre de manzana. Puedes usar una parte de vinagre y una parte de agua para enjuagar la zona afectada.

El ácido acético en el vinagre, idealmente en una solución al 2%, matará las bacterias y el hongo al contacto.

También puedes usar vinagre para limpiar suavemente las almohadillas y las patas de tu perro u otras áreas afectadas.

Si la infección es en el oído, nunca uses vinagre puro en esa zona. Asimismo, es importante no enjuagar con vinagre un oído recién infectado o que esté muy inflamado, porque si el tímpano está roto o no está intacto, podrías causar un daño neurológico permanente.

Si sospechas de que tu mascota tiene un problema más grave, debes consultar a un especialista antes de intentar con esta o cualquier otra solución casera.

¿Qué dieta especializada debo proporcionarle?

Es recomendable aumentar la cantidad de ácidos grasos omega 3 y 6 en la dieta para ayudar a mantener la función de barrera natural de la piel, reduciendo el picor, la descamación y la sequedad.

Existen en el mercado diversos productos terapéuticos especializados para este problema, por lo que es importante que consultes con tu veterinario antes de usarlos para asegurarte de que sean adecuadas para las circunstancias individuales de tu perro.

Además de las dietas terapéuticas, hay otros alimentos en el mercado que también están diseñados para apoyar la salud de la piel en general. Alternativamente, puedes usar suplementos que contengan aceite de pescado.

Estas fuentes marinas, aparte de ácidos grasos omega 3 y 6, también contienen EPA y DHA, 2 ácidos grasos omega que parecen ser más efectivos en perros y gatos que los de otras fuentes, como el aceite de linaza.

Prevención

Desafortunadamente, este tipo de afecciones por hongos pueden reaparecer, es por esto que la prevención es clave para evitar que vuelva a aparecer en un futuro.

Una de las claves es bañar y cepillar a tu mascota con regularidad, utilizando de vez en cuando algún champú medicado.

La mejor parte de controlar su salud es que pasas tiempo con él. Así que hazlo como parte de una rutina. La amistad que compartes con ella, dura toda la vida.

Recuerda que el tratamiento no es el único paso que debes dar cuando tu mascota está enferma, también debes encontrar la causa de la enfermedad para evitar su recurrencia.

Otro aspecto clave es reducir el estrés. Al igual que los humanos, los animales pueden sufrir ansiedad por distintos motivos, y esto puede crearles un desequilibrio interno que desencadene en enfermedades.

Las cosas que causan estrés en un perro incluyen la falta de ejercicio, las visitas al veterinario, las visitas al peluquero, las renovaciones del hogar o ruidos fuertes, como fuegos artificiales o truenos.

Para controlar o reducir la ansiedad, asegúrate de que tu mascota haga ejercicio diario, un lugar cómodo para relajarse y dormir, un aseo regular con un peluquero al que le guste visitar, amor y afecto de manera constante.

Trata de limitar los medicamentos recetados sintéticos, ya que confunden el sistema inmunológico y suprimen las habilidades curativas naturales. Los antibióticos fomentan las infecciones por hongos al igual que los esteroides.

Además, los tratamientos para pulgas y garrapatas pueden estresar el sistema inmunológico de un perro y contribuir a los problemas por hongos.

Todo esto puede resultar confuso cuando intentas hacer lo correcto para tu mascota. Habla con un veterinario que pueda ofrecerte consejos sobre las opciones disponibles utilizando un enfoque de salud natural.


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