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Cómo se limpian las glándulas anales de un perro
21 Jul

Cómo se limpian las glándulas anales de un perro

Índice

Alrededor del ano del perro hay muchas glándulas y todas tienen sus funciones específicas. Sin embargo, la que más suele llamar la atención de los dueños son las encargadas de la lubricación necesaria para facilitar la evacuación de las heces.

En algunos casos, estas glándulas se congestionan y crean mucho malestar en tu mascota y, a largo plazo, pueden representar alguna enfermedad peligrosa. Por esta razón, debes entender cómo funciona la anatomía de tu perro y saber cómo asistirlo cuando se producen estas congestiones.

El proceso de limpieza no es demasiado complicado, pero es bueno que comprendas la forma correcta de hacerlo para no dañar a tu mascota de ninguna manera. También debes tener en cuenta la alimentación y los cuidados previos para evitarte estas situaciones a ti y al perro.  

Aquí averiguarás qué son las glándulas anales y cómo puedes proceder correctamente para su evacuación, así como qué hacer en casos de emergencia y su precisa prevención. Bienvenido…

¿Cuál es la función precisa de las glándulas anales?

Las glándulas anales del perro están ubicadas en la zona perianal, la que rodea el ano, y es una parte anatómica muy importante. En su interior hay diferentes estructuras que pueden ser afectadas por algunas enfermedades y anomalías.

Están recubiertas de una poderosa musculatura que le permite expulsar el líquido incluso a una distancia de varios centímetros, lo que puede ocurrir especialmente en estados de gran estrés. También se vacían durante la defecación y cuando sienta la necesidad de marcar su territorio.

Conoce las glándulas de tu perro

Para que entiendas mejor su funcionamiento, debes conocer como es la anatomía de tu mascota, y que tiene distintos tipos de glándulas:

  • Las glándulas suprarrenales están situadas en la parte superior del ano. Están poco desarrolladas pero pueden aumentar de volumen si se inflaman.
  • Las glándulas circumanales están localizadas alrededor de la cavidad anal, pero también se encuentran en otras partes del cuerpo, como debajo de la cola, alrededor de los genitales o en la zona inferior del abdomen. Estas actúan por influencia de las hormonas producidas por los testículos en el macho y la corteza suprarrenal en las hembras.
  • Los sacos anales son las dos bolsitas colocadas lateralmente en el ano. Son las glándulas más externas, se ven a través de dos pequeños orificios que son su salida al exterior.

La secreción producida por las glándulas se aloja en su interior, y luego se gotean o lubrican sobre las heces haciéndolas olorosas. Esto sirve como medio de comunicación con los otros perros y es indispensable para facilitar su expulsión.

De hecho, en el macho las glándulas están más desarrolladas que en la hembra, aunque en ambos casos debes estar muy atento, ya que no hay una tendencia muy marcada en este tipo de afecciones.

¿Por qué se tapan los sacos?

La cantidad y calidad de la secreción producida depende de varios factores, pero sobre todo de las condiciones hormonales y los factores alimentarios.

Por ejemplo, las hormonas afectan a la producción de secreción porque actúan como los principales indicadores y comunicadores del estado reproductivo si es hembra, y en el establecimiento del territorio en los machos.

Por otra parte, también forman parte del sistema excretor del organismo. Por lo tanto, también se ven influidas positiva o negativamente por los alimentos ingeridos. Una dieta incorrecta, así como las intolerancias alimentarias, pueden causar un exceso de secreción producida por todas las glándulas sebáceas.

En estas situaciones, los sacos del ano se llenan con más frecuencia de lo habitual y no pueden vaciarse espontáneamente. Es importante que actúes rápido, ya que si se inflaman y persiste en malestar, la condición puede empeorar. ¡Y tú no quieres eso para tu perro!

Síntomas de alerta

No tienes que ser un experto para darte cuenta, ya que esta inflación suele ser bastante reconocible por algunos síntomas característicos:

  • Notarás que tu perro a menudo se lame el ano.
  • Se rasca la parte anal arrastrando trasero por el suelo.
  • Puede tener un olor muy molesto (similar al del pescado podrido).
  • La mayoría de las veces, las glándulas pueden estar hinchadas, y eso es bastante notable.
  • Tampoco es difícil palpar los sacos en el ano.

Por otra parte, en los casos más graves también pueden presentar dolor y falta de apetito en el animal.

¿Por qué limpiarlas o vaciarlas?

Como ya sabes, las glándulas perianales de los perros se vacían solas, es su proceso natural. Sin embargo, si por los distintos factores no se evacuan correctamente pueden surgir problemas como:

  • Infecciones
  • Inflamaciones
  • Molestias
  • Mal olor
  • Abscesos
  • Infecciones bacterianas atípicas

Si ignoras esta anomalía no pasará mucho tiempo para que se empiecen a manifestar las consecuencias. Por esa razón, si no estás dispuesto a realizar la limpieza de las glándulas anales de tu mascota, debes acudir a un veterinario para que lo haga.

También puedes pedir ayuda a algún amigo que tenga mascotas y haya vivido esto anteriormente. La verdad que es que no es algo muy difícil, y no está de más de aprendas algo tan importante para la salud de tu amigo de 4 patas. 

¿Cómo es el procedimiento correcto?

Contrario a lo que parece, no es algo demasiado complicado, aunque sí puede resultar algo incómodo para muchas personas. Si la maniobra de vaciado se hace correctamente, el fluido puede salir sin problemas y sin ningún dolor.

Busca los materiales que vas a necesitar

Para esto necesitarás guantes de látex y toallitas húmedas desechables para que las pongas bajo el ano. Así absorberán la secreción y evitarás accidentes desagradables en el entorno. Recuerda que debes lavarte muy bien las manos antes y después de hacerlo.

Pide ayuda

Al principio es recomendable que pidas ayuda a otra persona para que sostenga a tu perro, ya que querrá sentarse cuando empieces a tocarlo en esa zona tan sensible.

Ambos debéis transmitir al perro tranquilidad. Intentad distraerlo un poco con algún juguete o mimo.

Identifica las glándulas

Ponlo de pie y levanta su cola, hazlo sentir en confianza, masajeándolo suavemente en el ano y aplicando una suave presión hasta que encuentres las glándulas.

Notarás una protuberancia, como dos avellanas, y la hinchazón será evidente. No olvides que el tamaño varía según el tamaño del animal.

Procede con confianza, pero con cuidado

Una vez identificadas, pon las toallitas sobre la zona aumenta la presión para que el líquido salga. Normalmente, se colocan los dedos a ambos lados del ano y se aprieta, pero ten cuidado, porque el líquido podría ser expulsado con gran fuerza y pasar por encima de tus manos.

Levántale la cola en todo momento para ayudarte, ya que el animal se puede mostrar bastante inquieto. Esta zona es altamente sensible y va a reaccionar prácticamente a cualquier estímulo que hagas aquí. Ten paciencia.

El aspecto del líquido es amarillento o marrón y tiene un olor bastante desagradable. Si has encontrado restos de este líquido en alguno de los espacios donde él frecuenta, es probable que sufra de un exceso.

Las medidas de higiene son primordiales

No puedes realizar este proceso si no tienes el cuidado preciso. Por eso, debes asegurarte de buscar un área limpia y distante para hacerlo, así como de limpiar bien tus manos y mantener la zona anal de tu amigo lo más higiénica posible.

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¿Cada cuanto se realiza esta limpieza?

De forma natural, el perro vaciaría sus glándulas poco a poco, en sus heces y de manera casi imperceptible. Pero cuando tienen problemas para hacer este vaciado bastará con ayudarlo una vez al mes.

Si notas que este problema es más frecuente, debes llevarlo al veterinario para que estudie su estado y determine qué es lo más conveniente para evitar alguna complicación…

¿Cómo saber si hay complicaciones?

Descuidar esta afección puede ser bastante negativo, ya que hay algunas alteraciones más graves en su funcionamiento que pueden representar una completa tortura para tu perrito, como inflamación desmedida, tumores, abscesos y fístulas.   

En estos casos, las glándulas se hinchan y en su interior se crea una fuerte inflamación con mucha proliferación bacteriana, hasta el punto de provocar verdaderos abscesos que después se revientan y fístulas horribles, con la expulsión de material purulento.

Cuando se presentan estas afecciones podrás notar en tu mascota:

  • Estreñimiento
  • Sangrado
  • Líquido purulento
  • Sangre en las heces
  • Diarrea
  • Dolor
  • Cola abajo entre las piernas
  • Falta de apetito e incluso pérdida de peso

Aquí, la mejor opción es buscar veterinario por Internet. Por lo general, el tratamiento de los abscesos y fístulas incluye la medicación, el manejo de los alimentos y la higiene de la zona anal. Solo en casos más extremos es necesario el tratamiento quirúrgico.

Algunas razas de perros pueden ser más sensibles

Aunque las causas de una simple inflamación a una condición crónica no se conocen del todo, parece que puede haber una predisposición racial. Así es, algunas razas como Pastor alemán, Labrador Retriever, Bulldog Inglés, Beagle, entre otras, pueden ser más susceptibles a sufrir de esta anomalía.

Sin embargo, según los expertos los casos se pueden presentar en perros de todas las razas, de ambos sexos y de todas las edades. Así que, aunque existan factores biológicos y ambientales, cualquier perro puede llegar a sufrir de esta anomalía al menos una vez en su vida.

Cuida la dieta de tu perro

También es necesario tener un enfoque dietético para la prevención y tratamiento de este mal, con la cantidad adecuada de ingesta de proteínas de la más alta calidad y la cantidad adecuada de fibra.

Incluso algunos expertos recomiendan la administración de probióticos para el restablecimiento de la flora bacteriana intestinal, aunque para determinar esto es necesaria la evaluación médica.

Básicamente, una alimentación correcta que consiste en:

  • Proteínas de alta calidad
  • Fibra
  • Alimentos bien procesados
  • Alimentos frescos

Además, la prevención de la obesidad es muy importante, así como la supervisión de los procesos defecatorios, que deben realizarse sin demasiado esfuerzo y con una producción de heces de un tamaño no demasiado grande.

Cuando los excrementos son de gran tamaño y se ven demasiado duras es un indicio de la mala calidad en la ingesta de alimentos. La alimentación de los caninos puede ser igual o más compleja que la humana, sobre todo cuando ya tienen bastantes años de vida.

Recomendaciones generales

Para concluir, debes tener en cuenta los puntos principales para poder vaciar los sacos de tu mascota de manera correcta y entender cómo funciona su proceso anatómico:

  • Primeramente, recuerda que las secreciones producidas se alojan en el interior de los sacos anales. Y son necesarias para lubricar las heces y para el proceso de reproducción de tu mascota.
  • En el macho, las glándulas están más desarrolladas que en la hembra. Sin embargo, debes vigilarles por igual.
  • Usa siempre guantes y toallitas húmedas para drenar los sacos anales de tu mascota, el líquido puede salir a presión y es bastante desagradable.
  • Los sacos anales se sienten como dos avellanas al tacto, y la inflación es bastante notoria en la mayoría de los casos. Al mismo tiempo, el tamaño varía según la raza y edad del animal.
  • Mantén a tu amigo tranquilo, que se familiaricé con este trato y no se ponga demasiado esquivo. Pide ayuda a alguien más para que pueda sostenerlo.
  • Recuerda que la alimentación y los ciclos hormonales van a afectar directamente el estado de los sacos del ano, por eso debes tomar las previsiones mencionadas.
  • Cuando la condición de inflamación continúa, puede desarrollarse una patología crónica que conduce a abscesos y fístulas perianales. Por eso, no debes de descuidar este procedimiento.
  • La comida de tu perro debe ser rica en proteínas y fibra. Esto le ayudará a combatir y prevenir este problema.
  • También debes mirar las heces, no pueden ser demasiado duras, tener sangre o un olor demasiado fétido.

Con estos consejos ya podrás asistir a tu amigo peludo en esta molestia tan común, pero que no debe ser ignorada en ningún momento.

Y ante cualquier duda que tengas, recuerda que lo más recomendable es que contactes a un especialista que pueda asesorarte de la mejor manera.   



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