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¿Cómo saber si un perro tiene fiebre sin termómetro?
17 Jul

¿Cómo saber si un perro tiene fiebre sin termómetro?

Índice

Los amigos peludos también son proclives a padecer fiebre como síntoma de la activación de sus anticuerpos por la presencia de una infección o una patología más grave. En los perros, la fiebre se presenta al sobrepasar los 38 y 39°C, por lo que, si lo ves débil, mídelo con el termómetro rectal especial para tu mascota.

Pero si en casa no tienes este dispositivo, puedes palpar y comprobar que está más caliente que de costumbre en sus orejas, cavidades abdominales o en sus patas. Al verificar este síntoma, intenta bajársela o llévalo de emergencia al veterinario

¿Cuál es la temperatura corporal de los perros?

En nuestras mascotas, las temperaturas corporales suelen ser mayores que en los humanos. Es decir, suelen medir entre 38° y 39°C, que puede variar por las condiciones ambientales. Si observas que está débil y que su conducta ha cambiado, es posible que esté enfermo. Mide su temperatura, si tiene 41°C, se trata de una emergencia. 

Hay que tener en cuenta que existen casos en los que los perros padecen de desequilibrios en el termostato de su metabolismo porque son cachorros, han llegado a una adulta, las perras están próximas al parto o tienen el celo o porque sufren de una inestabilidad hormonal causado por una patología. Pero, ¿qué hacer si no tienes un termómetro en casa?

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Síntomas de la fiebre 

Lee el lenguaje corporal y conductual de tu mejor amigo perruno con el fin de detectar que algo le ocurre. 

  • Tiene la nariz caliente y seca
  • Duerme más de lo que suele hacer.
  • Sufre de vómitos y de diarrea.
  • Tiembla
  • Jadea más de la cuenta.
  • Tiene los ojos acuosos y la mirada triste. 
  • Está apático, triste o reacciona de forma agresivo. 

Hay áreas en el cuerpo en el que es más fácil comprobar el estado de los vasos sanguíneos, que indican si ha habido un aumento peligroso de la temperatura. Estas son las huellas de sus patas, las orejas, el estómago, las axilas y la zona denominada inguinal. Tócalas con cuidado y siente si está más caliente. 

También puedes revisar si sus encías están inflamadas y si su nariz expulsa mocos. Recuerda que la fiebre no es una enfermedad, sino un mecanismo de defensa del cuerpo que indica que algo en su metabolismo no funciona de forma saludable, que ha sido atacado por una infección o que sufre de una dolencia hormonal.   

Hay otros síntomas que indican al veterinario cuál es su posible enfermedad como ritmo cardíaco acelerado, deshidratación y otras señales, que dependen de la raza del animal.  

Hipotermia

No solamente la temperatura por encima de la media es peligrosa, también la que se presenta por debajo. En los perros, las temperaturas debajo de 37° y hasta 35° C indican que se está en presencia de hipotermia.

Otro de los síntomas que acompaña este cuadro son la respiración lenta, la disminución del pulso cardiaco, rigidez en los músculos, letargo y temblores en todo el cuerpo. Tu mascota siente frío extremo debido a condiciones climáticas o desajustes por patologías como infecciones, cáncer o dolencias neurológicas.

Si después de abrigarlo la hipotermia persiste, llévalo de emergencia. El veterinario le coloca suero intravenoso o le puede aplicar enemas. 

 ¿Cómo bajar la fiebre?

Uno de los tratamientos médicos más frecuentes es el paracetamol, que son prescritas en dosis menores en comparación con la que ingieren los humanos ya que una sobredosis puede ser mortal para tu mascota. Por lo general, la dosis recomendada es la mínima, 15 mg por kilo del animal. No obstante, si observas que no baja su temperatura, consulta con el especialista.  

Cuando los perros sienten fiebre, se les disminuye el apetito. Para contrarrestar esto, es preferible que consuma agua fresca y alimentos en líquidos como caldos de verdura o pollo (sin sal, ajo o cebolla) para aliviarlo. 

Es importante que hidrates a tu perro. Mantén su envase con agua fresca, si no quiere beber puedes darle en dosis pequeñas con ayuda de una jeringa sin aguja.  

A su vez, arrópalo con una manta y puedes pasarle un paño impregnado de agua caliente por sus patas, abdomen, axilas e ingle y revisa cada 15 minutos si hay disminución de la temperatura. Después de hacerlo, sécalo con una toalla limpia o utiliza secador para evitar resfriados o hipotermia.   

¿Cómo tomar la temperatura de forma adecuada?

Los termómetros adecuados para los perros son los modelos que se introducen en el recto. Para utilizarlo, sigue los siguientes pasos.

  1. Puedes utilizar el analógico o el digital.
  2. Haz la medición antes de darle de comer
  3. Asea primero el dispositivo.
  4. Relaja a tu mascota con mimos o palabras.
  5. Pídele ayuda a otra persona para que lo sujete.
  6. Unta el termómetro con lubricante.
  7. Espera el tiempo que te marca el temporizador. Si es analógico, espera al menos 2 minutos.
  8. Retíralo y límpialo nuevamente. Puede ser con alcohol.  

¿Cómo saber si padece de fiebre si no tienes termómetro?

Después de observar que a tu mascota le pasa algo, sigue estos consejos para comprobar que presenta un cuadro de fiebre. 

  1. Toca las orejas y las patas. En ambas áreas se encuentra un grupo importante de vasos sanguíneos que se calientan y se inflaman por el aumento de la circulación de las células inmunológicas, lo que significa que hay presencia de una patología. En caso de que una esté más caliente que la otra, es posible que presente una infección local.  
  2. Palpa la nariz. Cuando los perros segregan una sustancia nasal amarilla o verdosa, puede ser síntoma de una infección respiratoria, moquillo canino o de traqueo bronquitis, que solamente pueden ser diagnosticadas por los veterinarios. Recuerda que no siempre estos animales tienen la nariz fría o húmeda porque hay varios otros factores ambientales o de salud.     
  3. Revisa la ingle y las axilas. Ambas zonas liberan sustancias inmunitarias y segregan hormonas que alertan al sistema nervioso de que se está en presencia de una infección de un virus, un parásito o de una bacteria. Al hacerlo, comprueba que tus manos estén con una temperatura promedio para evitar lecturas incorrectas.    
  4. Mira sus encías. En caso de haber fiebre, las encías se vuelven más calientes y secas, así como también adquieren una tonalidad más roja que de costumbre. 
  5. Temperaturas muy bajas. Este síntoma también puede ser una alerta ya que puede tratarse de hipotermia.

Aparte de las señales del cuerpo, tu perro también se comunica a través de su conducta. Si lo ves más triste, apático, débil y con cambios drásticos de humor, es posible que no se sienta bien de salud o que sufre de alguna dolencia psicológica por situaciones de estrés, abandono o de mudanza

Causas de la fiebre en perros

Como has visto anteriormente, la fiebre no es en sí una patología, sino una evidencia física de que el cuerpo de tu mascota está enfermo porque se activan sus anticuerpos. Por lo que, si observas que ésta no disminuye, llévala al veterinario, quien después de los respectivos exámenes, diagnostica qué le ocurre.

Estos son los posibles desequilibrios que originan el aumento peligroso de la temperatura en su metabolismo. 

  • Intoxicarse por ingerir una sustancia nociva, medicinas, detergentes, plantas tóxicas, veneno para roedores, etc.
  • Ha sido mordido en una pelea con otros animales y se ha infectado la herida.
  • Diente o encía infectada.
  • Reacciones alérgicas a los alimentos. 
  • Infecciones en los oídos. 
  • Padece de una infección en el tracto urinario
  • Sufre de enfermedades causadas por virus o bacterias en los pulmones, riñones o en el cerebro.

También es frecuente que en algunos perros tengan fiebre como efecto secundario como reacción a alguna vacuna, pero es un proceso normal. Aunque si ves que se mantiene después de 48 horas, consulta al especialista.  

El veterinario debe realizar distintos exámenes para encontrar el diagnóstico de la causa subyacente, que puede ser arduo debido a que el perro no puede comunicar qué es lo que le duele.

Por lo que debes informar si ha habido cambios en la vida cotidiana de tu mascota como viajes, mudanzas, enfermedades anteriores, alergias, picaduras y cuáles son las condiciones en las que vive, en casa, finca, apartamento. 

De esta manera, orientas más en la investigación que se profundiza en la observación y en el examen físico. Para descartar en algunos casos, es necesario tomar análisis de sangre, heces y orina, con el fin de determinar cuál es la patología. 

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Tratamiento 

Es muy importante evitar la automedicación porque puedes complicar el estado físico de tu mascota, con sobredosis o reacciones alérgicas a los fármacos. El diagnóstico debe realizarlo el veterinario autorizado.

Al detectar qué es lo que le ocurre a tu amigo peludo, se aplica el tratamiento con medicinas y reposo para sobreponerse y recuperar energías. Esto requiere tiempo, no lo fuerces a entrenarlo, espera que se recupere totalmente.

Este proceso puede requerir semanas o hasta meses. En algunos casos, el diagnóstico tarda por la manera de presentarte los síntomas, que varía según la raza, la genética y los antecedentes de sus progenitores. 

Generalmente, al verificar que se trata de una infección, debes darle antibióticos e hidratarlo constantemente con agua limpia y fresca. Hay que destacar que algunas patologías requieren cirugía. La toma de estos medicamentos debe ser a la hora indicada.  

Remedios caseros

Hay algunas acciones que puedes realizar en casa, antes de llevar a tu perro al especialista para disminuir su fiebre. 

  • Unta con un paño húmedo en sus orejas y patas
  • Dale de beber agua fresca para evitar la deshidratación. Si no quiere, hazlo con una inyectadora sin aguja. 
  • Mide la temperatura de forma frecuente. 
  • Si no quiere comer, aliméntalo con caldos.
  • Revisa en su piel si tiene picaduras o áreas sin pelo y si están infectadas.  

En caso de mantenerse la temperatura alta (41°C o más), sácalo y llévalo de emergencia al centro veterinario. 

Vida saludable

El amor hacia tu amigo peludo se demuestra con cuidados y mimos. Promueve que tenga una vida saludable con alimentación nutritiva, higiene y entrenamiento físico para estar en buen estado y reducir sus niveles de ansiedad. Lo veterinarios recomiendan estas prácticas.

  • Desparasítalo con frecuencia interna y externamente para evitar el contagio de enfermedades que transmiten las pulgas, garrapatas y parásitos.
  • Debes prestar atención a sus reacciones al consumir cierto tipo de alimentos. Los más seguros son las croquetas para perros, ya que están especialmente diseñados para su metabolismo. Si le vas a dar comida salada, no le des sobras, cocínalo aparte.
  • Mantén su plato con agua fresca y limpia. Ten cuidado de que hayan moscas o avispas. 
  • Báñalo con su propio champú y jabón. La frecuencia va a depender de su raza, tamaño y las condiciones ambientales.   
  • Cumple con el programa de vacunación que te ha indicado el veterinario. 
  • En invierno, protégelo con una manta suave. 
  • Si observas que se comporta de forma extraña, mídele la temperatura con un termómetro o palpa sus orejas, su abdomen y sus patas para comprobar si tiene fiebre o hipotermia. 
  • Lleva a tu perro al veterinario por lo menos 2 veces al año para hacerle seguimiento a su condición de salud. Es mejor prevenir que lamentar.

Prevención 

También es importante que mantengas fuera de su alcance productos químicos tóxicos, productos de higiene, veneno y medicamentos para humanos. Y si has observado otros síntomas vómito, diarrea, es posible que tu mascota se haya intoxicado o que presente una reacción alérgica.   

También hay que anotar que los cambios repentinos en su alrededor, una mudanza, el fallecimiento de una persona, etc., puede causar que tu mascota tenga cambios de comportamiento o que se ponga enfermo. Observa su lenguaje corporal con atención. 

Recuerda que la fiebre es un síntoma, una reacción natural del cuerpo contra la presencia de un agente externo patológico o de un desorden interno producto de enfermedades neurológicas, autoinmunes u hormonales. 

Por lo que, si has observado que presenta cuadros de fiebre con frecuencia, debes llevarlo al especialista para realizar los exámenes oportunos y el diagnóstico.   

Tu perro es un compañero que se ha convertido en parte de tu familia, cuida su salud. Al hacerlo también garantizas el bienestar en casa.  



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