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¿Cómo saber si un gato es macho o hembra?
15 Oct

¿Cómo saber si un gato es macho o hembra?

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El gato es una de las especies más majestuosas del mundo animal. Son considerados dioses en algunas culturas y para el resto de la sociedad, son criaturas magníficas con cualidades únicas y que a pesar de tener cierta gran relación con otros felinos, sí que pueden convivir contigo en paz y armonía.

El mundo está lleno de amantes a los gatos y es que se trata de una especie cautivadora, independiente y que además, genera grandes beneficios en el hogar. 

Normalmente, muchas familias los adoptan cuando son todavía cachorros y estos animales a fechas demasiado tempranas pueden ofrecer ciertas dudas acerca de su sexo, ya que sus organos genitales puede que no se hayan desarrollado del todo. Aquí, te explicaremos algunos detalles para saber el sexo de tu mascota en caso de que lo consideres importante.

Diferencias entre un gato hembra y uno macho

A simple vista, o para quienes no conozcan demasiado el mundo de los gatos, no existe diferencia alguna entre un macho y una hembra, pero esta deducción es totalmente errónea. Entre ambos sexos existen grandes diferencias tanto físicas, como a nivel de conducta y todo esto puede ser comprobado con un simple examen visual, de tacto y análisis de comportamiento.

Lógicamente, los gatos machos tienen un órgano reproductor masculino (pene), mientras que las hembras tienen un órgano reproductor femenino (vulva o vagina). El problema radica en identificar dichos órganos y determinar el sexo del felino a través de un examen visual.

La forma correcta de realizar el examen visual es levantando su cola y observar que justo debajo de ella se encuentra el ano, tanto en hembras como en machos debe ser igual. Los gatos machos, cuentan con una pequeña bolsa escrotal justo por debajo del ano, y aunque la zona se encuentre cubierta de pelo notarás dos pequeños bultos que serían los testículos, esto es muy fácil de identificar

Asimismo, un poco más abajo de los testículos podrás observar el pene, este nace entre un montículo de pelo y la distancia que lo separa del ano es de unos 3 centímetros (teniendo en cuenta que la bolsa escrotal se encuentra en medio).

En el caso de las hembras, notaremos que a un centímetro de distancia del ano se encuentra una especie de ranura vertical. Como puedes entender, si estás haciendo la evaluación visual debes tener en cuenta que la zona a examinar es peluda y que quizás se haga complicado observar con claridad los órganos genitales del felino. 

No obstante, la diferencia entre los genitales femeninos y masculinos es bastante notoria y solo habría que intuir un poco en caso de que todo se haga confuso.

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¿Por qué es más difícil verificar el sexo de un gato bebe?

Una duda que suele socavar la paciencia de muchos, es el por qué se hace más difícil identificar el sexo de un gato pequeño, bebe o recién nacido.  Primero es importante que sepas que esto no siempre es cierto, recuerda que en algunos casos los gatos recién nacidos o bebes son menos peludos, lo que permite tener una óptica mucho más clara de la zona en cuestión.

Sin embargo, la realidad es que los órganos genitales de los cachorros son mucho más pequeños, lo que hace complicado y confuso dar un veredicto final respecto al sexo de la mascota

En este sentido, un consejo que puede ayudarte mucho es hacer uso del tacto, ya que en el caso de los gatos machos, los pequeños testículos se hacen muy evidentes bajo este método de examinación a pesar de su diminuto tamaño, y queda claro que si no se observa ninguna ranura debajo del ano, y además, se siente un bultito, quiere decir que se trata de un macho.

Debes tomar tu tiempo y hacerlo con mucha calma. La prisa no será tu amiga cuando buscas determinar el sexo de quien será tu nueva mascota. Así que, si estas adquiriendo a un gatito sin conocer su sexo, debes realizar una inspección minuciosa siguiendo los consejos que aquí has aprendido.

Como se ha dicho anteriormente, por lo general, los gatos pequeños cuentan con una menor densidad de pelo en la zona genital, lo que permite hacer un examen visual óptimo. Recuerda bien que solo se debe levantar la cola del gato con sutileza y observar. 

En el caso de los gatos que aún se encuentran con sus madres, debes tener mucho cuidado en el momento de realizar este tipo de exámenes e inspecciones. Las gatas madres suelen ser agresivas y muy posesivas con sus bebes y pueden convertirse en un verdadero peligro al sentirse amenazadas.

El sexo de los gatos según diferentes factores

Son varias las formas como puedes identificar el sexo de los gatos. Una de ellas es el color de su pelaje. Sobre todo las personas que han criado gatos durante años, veterinarios o amantes de los felinos, son quienes terminan adquiriendo una especie de don con el que pueden acertar el sexo de un gato con tan solo verlo a lo lejos.

Incluso la forma de sus cabezas y el rostro da ciertos indicios del sexo del gato, y tiene bastante lógica que una hembra tenga rasgos mucho más perfilados, delicados y femeninos que un macho. 

Asimismo, el tamaño del ejemplar también puede ser considerado una variable para determinar si un gato es hembra o macho, y es que generalmente, los machos son más grandes y corpulentos que las hembras.

Sin embargo, siempre existen excepciones a la regla y claramente pueden encontrarse gatos macho pequeños y hembras grandes, así como también pueden encontrarse gatos con rasgos femeninos siendo un macho. 

No obstante, el tamaño, peso, rasgos faciales, forma del cráneo, conducta y color de pelaje, son factores que pueden tenerse en cuenta para determinar el sexo de un gato, únicamente en casos de gatos adultos, ya que los gatos bebes son bastante parecidos físicamente y casi lo único que termina identificándolos como machos o hembras, es precisamente sus órganos reproductores.

Pero volviendo al tema del pelaje del gato, más del 90? los casos de los gatos tricolor que combinan los colores negro, blanco y marrón (o naranja) son hembras. Pero ojo, el 10% restante responde a los lejanos casos de gatos machos tricolor, que en la mayoría de las oportunidades, son gatos estériles debido a una extraña mutación genética llamada Síndrome de Klinefelter.

Esta mutación genética se da cuando aparecen 3 cromosomas en el felino (XXY). Teniendo en cuenta que los cromosomas masculinos están asociados a la combinación (XY) y los femeninos (XX), queda claro que se trata casos aislados. 

Hay que destacar que, en algunas culturas los gatos calicó o gatos tricolores tienen una connotación simbólica referencial a la abundancia y buena fortuna, así que no te extrañe empezar a notar que muchos negocios y establecimientos físicos cuentan con una mascota tricolor merodeando por todas partes. 

Conducta del gato macho

Los gatos son siempre una figura animal misteriosa, con una mirada profunda y penetrante, lo que normalmente les llama mucho la atención a los seres humanos. 

Algunas personas suelen tenerle miedo a estos hermosos animales, debido a los innumerables mitos, fábulas y leyendas históricas que lo rodean, pero por otra parte hay un gran número de “cat lovers” alrededor del mundo, que diariamente aumentan en número y se hacen sentir con mayor intensidad con el paso de los años a través de los diferentes medios digitales y redes sociales.

Pero más allá del misterio que engloba a los gatos, existen patrones de conductas muy marcadas que terminan definiendo de alguna manera u otra su sexualidad. Por ejemplo, los gatos machos son animales con una personalidad y un carácter mucho más duro e independiente, más bruscos y desconfiados que cualquier hembra.

Esto no quiere decir que no puedas toparte con un gato macho cariñoso y confianzudo, pero está claro que, por lo general, son los gatos machos quienes tienen esa fama de callejeros y problemáticos. Si tienes un gato macho, notarás que tiene un apetito instintivo insaciable que necesita reforzar y poner a prueba cazando animales.

También son animales territoriales que detestan la presencia de inquilinos desconocidos en su hogar. Por ello, las ratas y ratones se convierten en su objetivo número 1

Son exploradores y curiosos por naturaleza, necesitan conocer su entorno dentro de casa, pero también necesitan conocer las adyacencias del lugar. Por ese motivo, suelen tener peleas con otros gatos durante las noches, bien sea por territorio o por alguna hembra en celo.

Conducta de la hembra

Son sin duda mucho más sociables y cariñosas que los machos, también se dice que suelen ser más caseras, incluso si se trata de una gata que no ha sido castrada. Las hembras cuentan con ciertas cualidades que las hacen más dóciles y amorosas, buscan calor de su amo y están dispuestas a compartir tiempo de verdadero afecto.

Por otra parte, las gatas son sobreprotectoras y suelen ponerse agresivas al sentir amenaza de algún factor no habitual en sus rutinas. En el caso de su etapa de madres, se vuelven muy susceptibles, motivo por el cual es mejor aislarlas y respetarlas durante esos momentos para evitar tener encontronazos con su versión más violenta.

Asimismo, es importante mencionar que las hembras son hogareñas en comparación con los machos. Sin embargo, en sus instantes de celo terminan escapando por las noches, lo que las expone a volver un día con una grata sorpresa a casa. En esas noches, las gatas hacen ruidos bastante molestos en intervalos de hasta 30 minutos, todo esto a fin de llamar la atención de un guapo macho.

Si intentas encerrar a la gata en casa para evitar que todo esto suceda durante las noches, ella tomará acciones impulsivas que te sorprenderán. Pueden ponerse un poco agresivas y también es posible que empiecen a rociar su orina por toda la casa como símbolo de protesta.

Beneficio de tener un gato en casa

Sin importar el sexo de la mascota, los beneficios en cuanto higiene son enormes. Y es que el mismo gato por naturaleza no requiere mayores atenciones para su higiene, ya que por si solos suelen bañarse. 

Además, para hacer sus necesidades también son bastante prácticos y precavidos, solo debes hacerle el cambio su arena cuando sea necesario y listo. Pero eso no lo es todo, cuando un inquilino no deseado entre a tu casa deberá cuidarse mucho, puesto a que tu mascota estará siempre al acecho y no descasará hasta deshacerse de él.

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¿Es necesario castrar a mi gato?

La castración es un proceso veterinario que puede ser la solución tanto para tu gato macho como para tu gata hembra. 

Para el macho, la castración se traduce a un proceso profundo de cambio de conducta, el gato al no sentir apetito sexual, renuncia totalmente a sus instintos callejeros y nocturnos, lo que lo convierte en un gato mucho más casero y en algunos casos, un poco flojo. 

Las hembras se terminan de olvidar de la calle, ya que se evita el celo de por vida. Las gatas suelen engordar mucho más y ponerse aún más cariñosas de lo que eran antes de este proceso.

Queda claro que es un proceso que da resultados positivos desde el punto de vista del dueño o amo del animal, sin embargo, es una acción que irrumpe con el normal desarrollo de la conducta y la personalidad del mismo, privándolo de sus instintos sexuales y aventureros, sentenciándolo a renunciar definitivamente a todo lo que instintiva y naturalmente lo vuelve un felino.

Queda a juicio de cada quien tomar una decisión al respecto, pero lo más importante no es si el gato es castrado o no, sino ofrecerle una zona de confort donde pueda desarrollarse, crecer, amar y ser amado, y es que esta es una de las especies domésticas más espectaculares de todas y merecen toda la atención, cariño y respeto que cualquier otro integrante de la familia merece.



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