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¿Cómo meter un gato en una casa con perros?
13 Oct

¿Cómo meter un gato en una casa con perros?

Índice

Dos especies distintas de animales en una misma casa puede sonar aterrador, sobre todo cuando son muy territoriales. Sin embargo, meter un gato en casa con perros puede ser más fácil de lo que imaginas, aunque todo dependerá de las circunstancias, el tamaño de tu hogar y las personalidades de las mascotas.

Aun así, verás que eso de que gatos y perros son enemigos es más que un antiguo mito. Aquí verás tres apartados que representan fases distintas en este proceso, el antes, durante y después de traer un felino a casa. Sigue leyendo y mira algunos consejos para hacer que convivan y se lleven bien desde el primer día. ¿Estás listo?

Preparar la casa antes de la llegada del gato

Imagina que eres un niño de nuevo, hijo único y despreocupado, sin necesidad de compartir tus juguetes ni el cariño de tus padres. Pero, un día llegas a casa y te presentan a tu "nuevo hermanito" ¿cómo reaccionarias?, pues como sigues siendo un niño lo tomas bien, vale, te animas a jugar un poco con el recién llegado. Pero, después de unos cuantos días surge la pregunta... "Eh, ¿y éste cuándo se va?"

Seguramente te hubiera gustado un aviso previo, algo como, "oye, eso en la panza de mamá es tu hermanito y se quedará por siempre...". Pues, lo mismo pasa con tus mascotas, necesitan un aviso previo para que sepan que algo nuevo está por venir y no se irá en breve.... 

A esta etapa se le llama "preparación antes de la llegada" y puedes realizarla siguiendo estos tips.

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Verificar que la actitud de los perros sea adecuada

Antes de siquiera pensar en traer un nuevo gato a casa, debes verificar cuál es la actitud de los perros con otros animales

Tal vez pienses que son amigables entre ellos y por eso el felino estará muy bien acompañado, pues, puede que no sea así del todo. Considera que tus canes seguramente tuvieron una infancia juntos, por lo que crecieron como hermanos y se llevan bien. Esto también corresponde cuando uno de ellos era el más pequeño, de la misma raza o género.

Pero, cuando se trata de una especie nueva, tal vez no puedas adivinar cómo van a reaccionar ¿O tal vez sí? 

Una de las recomendaciones más importantes en esta etapa es verificar cómo actúan los perros en presencia de un felino. Pídele ayuda a un amigo con un felino como mascota y mira cómo actúan en el momento de la presentación, así sabrás cuál será su actitud cuando llegue a tu hogar el verdadero miembro.

Señales para saber si es bueno traer un gato a casa

  • El can respeta el espacio de otros animales.
  • Se muestra curioso y olfatea con cuidado.
  • Ignora al invitado o centra su atención en otra cosa.
  • Observa con una postura relajada.

Señales para saber si es mala idea traer un gato a casa

  • Los canes tienen una postura de amenaza.
  • Empiezan a gruñir y erizarse cuando el invitado se le acerca.
  • Intenta utilizar al invitado como un juguete.
  • Orina por todos lados para marcar su territorio.
  • Corretea detrás de él para "cazarlo"

El tipo de gato que llegará a casa

Lo siguiente sería analizar el tipo de gato que vas a llevar a casa. Si vas a adoptar a un felino adulto asegúrate que tenga antecedentes con otras especies. Si se trata de una mascota que ha tenido poco contacto con otros animales puede sentirse más amenazado ante la presencia de los canes. Por otro lado, los callejeros están más acostumbrados a la presencia de otros animales.

Asimismo, también es buena idea adoptar un minino cachorro porque a esa edad están en plena etapa de socialización, por lo que aceptarán más fácilmente a otros animales, lo que favorecerá a sus interacciones en el futuro. Aun así, no es buena idea si se tienen canes de raza grande, ya que podrían excederse en los juegos y lastimar severamente al nuevo miembro.

Otra de las mejores recomendaciones en este caso es consultar con los profesionales encargados del refugio. Normalmente, cuentan con un historial de cada felino, por lo que puedes evaluar las opciones que ya hayan tenido contacto con otros animales anteriormente.

Tener un refugio para el gato en casa

Los felinos son animales que requieren de mucha independencia, por lo que la mejor recomendación cuando se trata de convivir con otros perros es garantizarle un refugio para él, un pequeño lugar con un área para esconderse, dormir y jugar. Asimismo, es importante que el felino tenga su propio espacio para la comida y para hacer sus necesidades.

A diferencia de los canes, los mininos requieren de un arenero, estos son ideales para garantizar la higiene correcta. Por otro lado, también es perfecto para minimizar olores desagradables de los desperdicios. Asimismo es necesario garantizar un libre acceso a estas áreas, no dejar las puertas cerradas o con las luces apagadas.

Igualmente, es necesario construir este espacio mucho antes de que llegue el felino, de forma que puedas enseñar a tus canes a respetar este espacio, al mismo tiempo que se acostumbran a él.

Acostumbrar a los perros a que respeten el refugio

Una de las mejores formas de hacer que tu camada de canes se acostumbre a la llegada de una nueva especie a casa es enseñarle a respetar al refugio al menos una semana antes. Una recomendación de los expertos en adiestramiento es llevar el "olor a gato" a casa por un par de semanas anteriores.

De esta forma, incentiva la curiosidad del perro, pero al mismo tiempo intentas controlar su primera impresión antes de traer al felino a casa, Así que lleva unas prendas al refugio o en el lugar donde esté viviendo tu nueva mascota temporalmente e imprégnalas con su olor. Seguidamente, llévalas hasta el refugio dentro de la habitación destinada para el felino y déjalas cerca.

En principio, debes dejar que el perro se acostumbre un poco al olor, déjalo olfatear cuanto quiera para matar su curiosidad. Seguidamente, debes entrenarlo para hacer que no se acerque a ese lugar, de forma que todo lo relacionado con el olor a gato debe respetarse.

Previsiones durante el primer contacto entre gatos y perros

Ahora es tiempo de la segunda etapa, el momento de llevar a tu nuevo amigo a casa. Es el momento más importante de todos, ya que aquí debes tener el doble de cuidado, especialmente cuando se trata de cachorros. Aquí tienes una lista de las previsiones que debes tener en cuenta durante el primer contacto entre gatos y perros.

Darle un poco de tiempo al gato

Al primer instante de llevar a tu felino a casa es recomendable tener al can en otra habitación o lo más alejado posible. Lo más importante durante esta etapa es que el recién llegado pueda explorar la casa libremente, sin tener que lidiar con la atención de otros animales. Déjalo recorrer todo el espacio y por último preséntale su refugio.

Ya que el olor a los perros estará rondando por toda la casa, el gato ya se hará una idea de que viven otros animales allí y que inevitablemente los conocerá de un momento a otro. Pero por el momento, intenta darle un poco de privacidad para que se ajuste a su nueva casa.

Lo más importante aquí es garantizar que se sienta cómodo, preséntale su refugio, dale una manta, juega con él un rato y trata de que no se sienta estresado.

Utilizar feromonas

Está demostrado que todos los gatos que son adoptados suelen presentar dos emociones fuertes al menos durante el primer día, el miedo y la ansiedad. Y con toda razón, ya que llegar a un nuevo lugar con personas extrañas puede ser un poco intimidante. Por lo tanto, en algunos casos se recomienda el uso de feromonas.

Se trata de un producto sintético que imita a las feromonas que utilizan los gatos para apaciguarse entre sí, sobre todo en la época de apareamiento. De esta forma, también puedes disfrazar el olor a otros animales cuando se trata de un felino que ha sido abusado por perros anteriormente.

Lo mejor que puedes hacer con este producto es rociarlo en el trasportín, en el refugio y en el suelo de tu casa. Para mantener activo este efecto recuerda acompañarlo de caricias y un tono de voz suave.

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El primer encuentro bajo supervisión

Una vez que el felino haya explorado lo suficiente y notes que se encuentra muy relajado, puedes pasar a la siguiente etapa, el primer encuentro con los perros. Aquí no aplica el "dejémoslos solos para que se conozcan mejor", ya que debe ser un momento de mucha supervisión.

Si ya conoces a tus canes y sabes que son un poco rudos con otros animales (aunque solo estén jugando) es mejor que utilices el arnés. Por seguridad y para evitar que el gato se asuste demasiado, puedes volver a meterlo en el trasportín. 

Ahora, si son varios perros debes hacer el encuentro de uno a uno, acerca a tu can al trasportín y deja que lo olfatee. Es importante que no obligues al felino a interactuar, déjalo que entienda a qué se está enfrentando, en ese momento él mismo reconocerá el olor de antes y procesará la situación.

Si está tardando demasiado en salir deja que tu can se aparte un poco y le dé un poco de espacio. Como los felinos son curiosos por naturaleza, eso será suficiente para invitarlo a salir. Déjalos que se olfateen entre sí y se conozcan, recuerda mantenerlos siempre vigilados, ya que pueden haber momentos de tensión o agresividad.

Tratar a ambos animales por igual

Una de las reacciones más comunes en estos casos es que el can se sienta "celoso" por el recién llegado. Especialmente, cuando es un cachorro y se lleva toda la atención, aunque esto suele pasar cuando solo tienes un perro en casa y es el consentido de la familia.

Es importante que no dejes de darle atención a tu perro, mientras que sucede el primer encuentro tu interacción con ambos debe ser equitativa. De esta forma, evitarás que tu primera mascota se sienta desplazada, recuerda que esto puede ser una señal de estrés o depresión, algo que puede afectar notablemente a los canes, especialmente a través de comportamientos agresivos y extraños.

Cuidados posteriores de gatos y perros en casa

Si el primer día del encuentro va de perlas, entonces ya tienes la primera batalla ganada. Igualmente, puedes seguir algunos tips para evitar que existan problemas posteriores, aunque tampoco podrás asegurar que no vayan a existir, aquí también verás qué puedes hacer en esos casos.

Vigilar las sesiones de juego

En los primeros días, es posible que el minino no se sienta animado a jugar, por eso debes tener paciencia. 

Normalmente, estos animales prefieren la soledad y jugar por su cuenta. Gracias a la personalidad de los perros, quizá quieran hacer una invitación al juego, como mover la cola o perseguir al felino. Pero, procura que ambos se estén divirtiendo. Lo sabrás cuando ninguno de los dos emita alguna señal de "ayuda".

Es muy fácil adivinar esto por parte de los felinos, ya que maullarán constantemente o se esconderán. Si son agresivos erizarán la piel y harán el típico gruñido gatuno. En estos casos, es mejor evitar que el perro se acerque, desvía su atención con otro juego y deja que el gato se calme, pero recuerda siempre introducirlo en estas interacciones.

Si creas un lazo de protección para ambos animales, se sentirán más seguros al jugar estando cerca de ti y poco a poco lo harán por su cuenta.

Tener paciencia

Por último, ten paciencia, no todo será fácil, cada especie tiene su personalidad y debes tener en cuenta varios factores, como los antecedentes de ambos con otros animales, su personalidad, su edad, entre otros. Pero, mientras estén juntos tendrán ciertos comportamientos entre sí, mientras puedas evitar que sean agresivos ya estarás haciendo más de lo que necesitas.

A veces, no podrás evitar que se sientan amenazados o no sepan respetar su propio espacio. No obstante, si aplicas todos estos tips seguramente pronto serán una familia.



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