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¿Cómo mantener a mi perro con buen olor?
03 Jul

¿Cómo mantener a mi perro con buen olor?

Índice

Al igual que los humanos, cada mascota tiene su olor particular. No obstante, en algunas ocasiones este aroma natural puede no ser el más agradable de todos, ya sea por el hedor o por su elevada intensidad. 

De cualquier manera, existen muchos factores que pueden determinar su olor, como lo es: la suciedad, el sudor, el tipo de pelaje y diversas enfermedades de la piel.

Por eso, como ves, mantener a las mascotas con buen olor no solo se trata de asearlos con agua y jabón. Así que toma nota de este artículo y consigue que tu casa y tu perro huelan asombroso al mismo tiempo.

Causas del mal olor

Si bien la mayoría de las veces el aroma fétido de nuestros queridos cánidos proviene de la falta de higiene, la lista de causas es bastante variada. Estas son las más comunes: 

Piel grasosa

Aunque con el paso del tiempo sintamos que el olor a sebo en los perros es algo normal, lo cierto es que, el grueso de los invitados no piensan lo mismo, pues tiende a ser un estímulo olfativo molesto e invasivo. 

Si queremos saber cuánta grasa cutánea puede producir el ejemplar que tenemos al lado, debemos investigar sobre su raza, alimentación diaria y condiciones ambientales que lo rodean. De esta manera, podremos realizar una estimación de su potencial sebáceo y tomar las medidas necesarias para controlarlo.

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Infecciones dérmicas

Las enfermedades relacionadas con la piel y sus anexos suelen ir íntimamente relacionadas con el mal olor en perros, ya que su manifestación es uno de los síntomas principales junto con el rascado constante. 

Es importante mencionar que las micosis, es decir, las afecciones causadas por hongos, son el cuadro infeccioso que más se repite en la población canina, debido a su facilidad de contagio.

Alimentos excesivamente procesados

Una dieta basada en alimentos naturales y proporcionada de acuerdo a la edad, talla y grado de actividad del animal, favorece la regulación del tracto digestivo, además de ofrecerle a su sistema nutrientes de alta calidad.

Esta clase de comida es ideal para prevenir diarreas, estreñimiento y gases malolientes. Sin embargo, antes de realizar alguna modificación dietética, te recomendamos consultar con tu veterinario, especialmente si tu peludo posee requerimientos nutricionales particulares que debes vigilar.

Oídos poco aseados

Los oídos es el lugar favorito de las bacterias para reproducirse, de ahí que los malos olores se concentren en esa pequeña pero importante área de la anatomía canina. Por esa razón, debemos crear una rutina de higiene especial para ellos que los mantenga aseados y secos.

Glándulas anales

El ano de los perros contiene cierto número de glándulas secretoras que están programadas para liberar un líquido lubricante cuya composición contiene mucha información únicamente detectable por otros perros a través de su olfato.

Dicha secreción puede volverse densa y maloliente por diversas razones como la aparición de quistes, abscesos o infecciones, cuestión que para nuestros peludos resulta realmente dolorosa. Si notas que tu mascota arrastra esa zona y se lame repetidamente, no dudes en llamar al veterinario.

Mal aliento

Aun cuando parezca una locura, es necesario limpiar sus dientes al menos 2 o 3 veces a la semana si no queremos luchar con la halitosis canina de por vida. Y es que el régimen alimenticio al que están acostumbrados tiende a formar amplias placas de sarro que originan un aliento de impacto y no en el buen sentido de la palabra.

Consejos para mantener a tu perro con buen olor

Una vez que hayamos descartado la presencia de alguna afección y estemos seguros de que el mal olor perruno definitivamente provenga de factores asociados con el aseo, tenemos la opción de implementar cualquiera de los siguientes trucos para que nuestro peludo amigo huela bien.

Baños con vinagre

La solución compuesta por agua y un toque de ácido acético es recomendada por muchos veterinarios por cumplir la misma función de los champús comerciales para perros a menos de la mitad de su precio.

Con aproximadamente una taza de vinagre blanco o de manzana diluidos en 5 litros de agua, podrás retirarle el exceso de grasa y prevenir el ataque de pulgas, garrapatas y piojos. Tales proporciones varían de acuerdo al tamaño y pelaje del peludo.

La idea de emplear esta mezcla es retirar la máxima cantidad de sebo posible en conjunto con el jabón seleccionado, frotando con la yema de los dedos las raíces del pelo, sin olvidar enjuagar bien al terminar con abundante agua. 

Un punto vital que no podemos obviar es la parte del secado. Nunca dejar que sea al aire, si no con un secador de cabello, puesto que los ambientes húmedos son los preferidos por los hongos y ciertas bacterias para proliferar, causando así el efecto contrario a lo que buscamos.

Baños con bicarbonato y agua oxigenada

Otro consejo para quitar el mal olor de los perros es el antiguo remedio de bicarbonato y peróxido de hidrógeno, que podemos hacer tranquilamente en casa uniendo 1 o 2 cucharadas grandes de champú para cánidos con 1 litro de agua oxigenada al 3% y 180 gramos de bicarbonato de sodio.

Como ya hemos dicho, las proporciones tienen que ajustarse a la talla del perro, estas son las indicadas para peludos medianos. Si nuestra mascota es más grande duplicamos los números y si es pequeña lo reducimos la receta base a la mitad. 

Al utilizar dicha mezcla debemos fijarnos que no entre en contacto con los ojos del animal, porque suele ser una solución irritante.

El proceso de lavado no se diferencia demasiado del tradicional. Simplemente después de humedecer la piel, debemos masajear con la solución y dejarla actuar cerca de 5 minutos, enjuagar profusamente y secar.

Limpia sus oídos con regularidad

Cuando pensamos en el mal olor canino generalmente lo asociamos con el pelaje, la cola o las patas. No obstante, los oídos es una de las zonas con la fragancia más problemática de su cuerpo. Por eso, una higiene continua ahuyentará con éxito el hedor.

La técnica correcta requiere un manejo delicado pero firme, de manera que no se produzca ningún daño en el conducto auditivo. 

Primero, es necesario tener a mano un trozo de gasa estéril lo suficientemente amplio para envolver nuestro dedo. A continuación lo introducimos en el oído y con mucho cuidado vamos girando el dedo lentamente hasta llegar a la parte interior del conducto, cuidando de no hacer demasiada presión. 

Quita el sarro de sus dientes

¿Cómo? con un simple cepillado de dientes. Este sencillo hábito semanal destruirá la placa bacteriana y mejorará su salud odontológica con el paso del tiempo. Para ello, lo primordial es comprar un dentífrico especial de uso canino, un cepillo dental y armarnos de paciencia.

El primer paso es lavarnos las manos y con la punta del dedo índice colocarnos un poco de pasta con el objetivo de introducir a nuestro amigo de cuatro patas al sabor del producto.

Cuando lo haya aceptado, será momento de presentarle el cepillo de dientes previamente preparado con dentífrico. Sujetamos con suavidad el hocico y comenzamos a cepillar los colmillos verticalmente, llevando el movimiento desde la encía hasta el final del diente. 

Durante la etapa de adaptación hay que evitar cepillar los dientes posteriores debido a su elevado grado de sensibilidad.

Uno o dos meses más tarde, podemos intentar cepillar todas las piezas dentales, empezando por los caninos, siguiendo con los de atrás, los incisivos y acabando con los dientes anteriores. 

Cepilla su pelaje diariamente

Tengan mal olor o no, es fundamental que nuestros perros sean cepillados a diario, dado que, al quitar el pelo muerto nos deshacemos de la suciedad y el polvo acumulado tras ese paseo tan ajetreado. De igual modo, previene la formación de nudos y mechones enredados donde por supuesto se almacena más mugre de lo normal.

Antes de fijar esta beneficiosa rutina es indispensable saber qué tipo de pelaje posee el animal, para así determinar el cepillo acorde y la periodicidad adecuada.

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Factores claves para el baño ideal

El carácter, la raza, el tipo de pelaje, nuestra destreza y el espacio disponible en casa son elementos esenciales que determinan la duración y periodicidad del baño. Algunos perros como el Golden Retriever o el Cocker Spaniel, por ejemplo, adoran el contacto con el agua, mientras que otros salen corriendo despavoridos al ver un recipiente con jabón.

Pero, independientemente de su afinidad por la limpieza, tal como ocurre con otros hábitos rutinarios, como defecar en la calle o dormir en un sitio concreto, nuestro cánido necesita aprender a integrar el baño a sus actividades normales poco a poco.

Cómo determinar la frecuencia

En realidad, no existe una pauta estipulada que defina cada cuanto se debe efectuar. Sin embargo, los meses de verano podemos bañarlo con mayor frecuencia que en invierno sin preocuparnos por lesionar su piel. 

Siempre cuidando de no excedernos con el uso del champú, el cual pese a ser formulado para la dermis animal, podría afectar la capa grasa natural, desencadenando enfermedades que producen mal olor.

El estilo de vida, es decir, dónde vivimos y la cantidad de tiempo libre, es un aspecto que nos puede servir como guía para instaurar una frecuencia conveniente. 

Un peludo que vive en la ciudad, dentro de una casa no requiere de tantos baños como uno que haga vida en el campo y se encuentre en el exterior. Esto significa que, las sesiones de higiene del can citadino pueden reducirse a 1 baño cada 4 meses, a diferencia perro campestre que posiblemente deba recibir un baño mensual.

Por su parte, las afecciones de piel son también un punto importante en este tema. Si nuestra mascota sufre de cierta enfermedad dermatológica, debe ser el veterinario quien ordene la frecuencia correcta del baño junto con los productos a utilizar.

Productos para eliminar el mal olor en perros

Hay casos donde las medidas de higiene no son lo suficientemente efectivas para eliminar por completo el aroma perruno dentro del hogar. De ahí la inmensa suma de productos desodorizantes disponibles en el mercado. Pero, ¿cuáles son los mejores?

Purificadores de aire

Son una alternativa natural y maravillosa para suprimir fragancias no deseadas en casa, gracias a su acción rápida que filtra y purifica tanto los contaminantes químicos contenidos en el aire como el moho, los virus, las bacterias y los ácaros dispersos en el ambiente.

Ambientadores

Indicados para casos extremos donde el olor permanece pese a todos los esfuerzos.

Al comprarlo, debemos tener en cuenta su fórmula. Nosotros aconsejamos elegir uno sin amoníaco, ya que dicho componente solo sirve para ocultar momentáneamente el hedor sin eliminarlo verdaderamente. La versión preferida por los veterinarios son los ambientadores neutros hipoalergénicos.

Desinfectantes domésticos

Una limpieza profunda no está completa sin un desinfectante potente, y es que la aplicación de esta clase de productos no se limita exclusivamente al suelo del hogar. 

Al contrario, se prestan para higienizar casi automáticamente diferentes objetos del entorno de nuestro perro (ropa, juguetes y cama?) cuyo aroma suele ser el mismo que el de él.

Tips para acabar con el olor a perro en casa

Rociar bicarbonato sódico en los muebles

El bicarbonato es un compuesto químico ampliamente conocido por su capacidad de absorber hasta los olores más penetrantes, incluyendo la orina de perro en espacios cerrados. 

Solo necesitamos esparcir una cantidad moderada sobre las alfombras y muebles de la casa para que ponga en marcha su poder desodorizante. Después de un par de horas aspiramos y listo.

Perfuma a tu peludo con una fragancia cítrica casera

No hace falta gastar dinero en costosos productos de aseo canino para garantizarle una higiene adecuada al compañero perruno. En casa podemos crear decenas de alternativas naturales y efectivas a bajo precio, siendo el perfume de limón uno de los predilectos.



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