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¿Cómo hacer que mi perro deje de comer caca?
16 Oct

¿Cómo hacer que mi perro deje de comer caca?

Índice

Si uno hiciera una lista de todos los comportamientos que amamos de los perros, probablemente sería muy larga. Un movimiento de cola feliz, una reverencia para solicitar juego y un suspiro suave antes de apoyar la cabeza sobre el regazo, son apenas algunas de las que nos encantan.

Pero hay comportamientos -que por suerte son pocos-, que pueden resultar desagradables, como la coprofagia.

Así se llama cuando los perros comen sus heces o las de otros animales, lo que es un problema desagradable, aunque común, sobre todo en los cachorros.

Los motivos son varios, y dependiendo del caso, hay algunas causas que pueden corregirse.

Hoy te hablamos sobre este interesante tema para que conozcas más acerca de la coprofagia y cómo lograr que tu mascota deje este comportamiento.

Causas

Muchos propietarios se preguntan: ¿por qué mi perro come caca? Y es que para algunas personas ya solo ver y olor las heces, es suficiente para que sus estómagos se revuelvan.

Pero en el caso de algunos perros, puede ser todo lo contrario. Perciben los excrementos (especialmente los de conejo) como un “sabroso bocadillo”.

Todo, desde el aroma hasta el contenido, es deseable para nuestros compañeros caninos.

No obstante, existen también otros motivos por lo que tu mascota puede estar haciendo esto, así que te explicaremos a continuación los más comunes.

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Quieren imitar a su mamá cuando son cachorros

Cuando una camada de cachorros es muy joven, la mamá los lame alrededor de la parte trasera para estimularlos a ir al baño e ingiere heces al  inicio de la crianza.

Esto tiene un doble propósito en la naturaleza, ya que ayuda a mantener limpia la madriguera y evitar que los depredadores sean atraídos por el olor.

Es normal que esto se detenga alrededor del momento en que los cachorros comienzan a destetarse, pero algunos pueden captar el comportamiento e imitarlo de la madre.

Es muy importante que las heces se limpien lo más rápido posible durante los primeros meses de vida para evitar que los cachorros tengan la oportunidad de comerlas.

Alimentos de mala calidad

Si tu cachorro sigue comiendo sus heces a medida que crece, vale la pena reconsiderar su dieta. Si lo estás alimentando con una dieta de mala calidad, puede ser que contenga una alta proporción de material no digerible.

Esto puede hacer que las heces tengan un olor y un sabor muy similar al de la comida que consumen, por lo que cambiar a una de mayor calidad con mayor digestibilidad puede ayudar.

Considera también la cantidad de alimento: los cachorros crecen muy rápido y a menudo queman mucha energía al correr y explorar. Asegúrate de proporcionar suficiente comida para cumplir con estos requisitos, sobre todo en perros de razas grandes.

Búsqueda de atención

Tanto los cachorros como los perros adultos pueden comer heces para llamar la atención, ya que a menudo provoca una respuesta dramática cuando se hace frente a sus dueños.

Aunque puede ser difícil, debes tratar de no reaccionar de forma exagerada.

Acompáñalo al baño, con la correa si es necesario. Cuando haya terminado, aliéntalo a que se aleje de la caca, distráelo con una golosina o un juguete sabroso.

No te preocupes por recoger el excremento de inmediato, ya que no querrás crear ningún deseo de que tu perro "llegue a estos antes que tú".

Si hay alguien más contigo, pídele que los recoja una vez que tu mascota se distraiga, o si estás en casa o solo paseando, esparce algunas golosinas en el suelo o esconde un juguete para que lo encuentre mientras regresas y lo recoges.

Del mismo modo, los perros mayores pueden empezar a comer heces repentinamente debido al estrés. Considera el hogar y la rutina: ¿podría haber cambiado algo para inquietar a tu perro? Intenta hacer algunas caminatas adicionales y tiempo de calidad solos los dos.

Aburrimiento

A menudo, los perros que se dejan solos al aire libre comienzan a comer heces. Se presume que esto sucede porque están aburridos y buscan algún tipo de reacción por parte del dueño.

Problemas médicos

A veces comer heces puede ser un signo de un problema de salud subyacente. Esto podría incluir parásitos intestinales, deficiencias nutricionales o trastornos por mala digestión.

Si tu mascota adulta desarrolla repentinamente este comportamiento, es recomendable que sea examinada por un veterinario.

Espacios confinados

En los perros que se mantienen en áreas más pequeñas, cerca de donde defecan, hay más probabilidades de que se coman sus propias heces.

Esto se debe a que prefieren no dormir donde suelen defecar. Comer las heces puede ser su forma de limpiarlas.

Esto es muy común verlo en perros de refugios y criaderos de cachorros.

Gusto

Hay algunos que simplemente disfrutan del sabor de los excrementos.

Los alimentos ricos en proteínas crean heces que son atractivas para los perros. Es por esto que a muchos les encanta las heces de gato y conejo.

La comida para gatos es mucho más rica en proteínas y, por lo tanto, los canes creen que la comida y la caca de gato son manjares.

Estrés

Los que sufren de estrés o ansiedad tienen más probabilidades de comerse sus propias heces.

Además, cuando son castigados por ensuciar la casa al haber defecado fuera de su sitio habitual, se cree que pueden comerse su caca para ocultar la evidencia.

Cuando la causa son problemas médicos

Comer heces puede ser un signo de una enfermedad médica, especialmente en animales mayores. Algo puede estar impidiendo que obtenga la cantidad adecuada de nutrientes y, por asqueroso que parezca, intentarán compensar esto comiendo caca.

Las enfermedades comunes que pueden estar relacionadas con el consumo de heces incluyen:

  • Deficiencia de enzimas: los problemas de malabsorción se observan comúnmente por la deficiencia de enzimas. Cuando carecen de ciertas enzimas digestivas, no pueden absorber los nutrientes adecuadamente. Un análisis de sangre puede diagnosticar este problema y tu veterinario le recetará un reemplazo enzimático para añadirlo a la comida.
  • Parásitos intestinales: los parásitos también extraen nutrientes vitales del tracto digestivo. Un análisis sencillo de las heces puede diagnosticar una infección, por lo que tu veterinario puede recomendar un medicamento antiparasitario adecuado. Los parásitos son extremadamente comunes, por lo que recomendamos las pruebas de heces semestrales.
  • Deficiencias nutricionales: estos padecimientos por lo general son causados por dietas inadecuadas, ya que carecen de los nutrientes vitales necesarios para la supervivencia. Los callejeros que han pasado por situaciones de hambre también pueden tener deficiencias nutricionales. Aliméntalo siempre con una dieta completa y equilibrada, diseñada para perros, y prevenir así deficiencias nutricionales.

¿Cómo detener este comportamiento?

Comer heces puede ser una recompensa a sí mismo: tu mascota continuará haciéndolo porque lo hace sentir bien.

Eliminar la coprofagia de su repertorio conductual es fácil en teoría, pero para muchas personas no es así en la práctica.

Tienes que estar dispuesto a dedicar tiempo y energía a que tu mascota tenga la menor oportunidad de adoptar este comportamiento.

La mejor manera de controlar que tu perro coma heces, es evitarlo a toda costa. Aquí hay algunas estrategias inteligentes:

Visita a tu veterinario y haz que lo revisen a fondo

Este es el primer paso y el más crucial del proceso, porque lo ayudará a descartar cualquier condición médica que esté causando este comportamiento.

Es importante que se descarten otros signos clínicos, tales como:

  • Pérdida de peso drástica.
  • Debilidad.
  • Diarrea constante.
  • Vómitos.

Es muy recomendable solicitar un análisis de sangre para determinar si existe una afección médica subyacente más profunda que cause la coprofagia.

Limpiar los excrementos de inmediato

Recoge los excrementos inmediatamente después de que tu mascota defeque y limpia tu jardín a diario, eliminando los restos. Si los perros no tienen acceso a la caca, no pueden comerla.

Realiza un seguimiento de dónde defeca (o entrénalo para que haga sus necesidades en un lugar específico) y luego recoge sus heces lo antes posible.

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Mantenlo alejado de las heces de gato

Si se mete de manera constante en la caja de arena, idea una forma para mantenerlo alejado. Trata de colocar la caja de arena en un área elevada a la que solo el gato pueda acceder, u opta por una caja de arena autolimpiable o también una caja de arena a prueba de perros para evitar la tentación de que coma caca de gato.

Alternativamente, puedes intentar instalar una puerta interior para perros con peldaños que sean lo suficientemente estrechos para mantenerlos fuera, pero tan anchos como para que tu gato pueda pasar.

Adiéstralo correctamente

Procura no castigarlo por ensuciar la casa después de haber defecado. Utiliza técnicas de entrenamiento de base positiva y prémialo por un comportamiento adecuado en vez de castigarlo por lo contrario.

El adiestramiento adecuado en la casa hará que tu compañero canino se sienta más seguro y menos propenso a comportarse mal comiendo caca.

Entrénalo para "dejarlo"

Con este simple comando logras alentarlo a desviar su atención de la “deliciosa” caca. Siempre dale una recompensa por seguir adelante.

Evita el aburrimiento con juguetes

Mantenlo activo y mentalmente comprometido. Paséalo en lugar de simplemente dejarlo afuera. Practica juegos que incluya esconder y buscar.

Dale algo divertido para hacer en el jardín, o considera juguetes de rompecabezas de dispensación de golosinas estimulantes para el cerebro.

Un perro que está involucrado en una actividad física o mentalmente agotadora tendrá menos probabilidades de comer caca.

Aditivos alimentarios para hacer que las heces sean menos atractivas

Hay algunos productos en el mercado hechos específicamente para cambiar el sabor de las heces.

No hay garantía de que funcionen, pero vale la pena intentarlo. Pregúntale a tu veterinario si está de acuerdo en que se pruebe esto como una opción.

Aliméntalo con una dieta de alimentos integrales sin procesar

Una alternativa muy efectiva es cambiar la dieta a alimentos integrales 100 % crudos.

Por lo general, las  croquetas están llenas de almidones y carbohidratos que crean un caldo de cultivo poco saludable en el intestino, que podría privarlo de nutrientes vitales y posiblemente provocar la coprofagia, así que tiene sentido considerar una dieta más apropiada para su especie.

Sin embargo, si no estás interesado en la nutrición cruda, también puedes cambiar a una dieta casera, que tiene muchos beneficios para la salud.

El objetivo es alejarse de las croquetas muy procesadas, ricas en carbohidratos y de baja calidad. Y siempre que la dieta cruda o cocida que lo está alimentando sea equilibrada, ayudará a sanar a tu mascota y prolongar sus años de vida.

Sigue un plan nutricional

El siguiente paso es crear y seguir un plan nutricional para la curación y el equilibrio internos de tu mascota.

Tu veterinario puede sugerir un cambio de dieta que puede incluir alimentos enlatados, un aditivo de aceite vegetal y verduras cocidas o frescas.

Algunos especialistas pueden recomendar añadir algún aditivo alimentario comercial o un ablandador de carne para que las heces tengan mal sabor.

Ofrecerle apoyo intestinal a tu perro es una parte vital para poner fin a un festín de heces.

¿Es perjudicial la coprofagia?

A pesar de que es un hábito muy desagradable y es normal pensar que esto puede hacer daño a  tu compañero canino, la verdad es que la coprofagia no es tan dañina para él como se puede creer.

Después de todo, son carroñeros. Y, como se apuntó anteriormente, no es un comportamiento inusual.

Sin embargo, existen riesgos a los que pueden enfrentarse. Infecciones como la salmonela y la toxocariasis son dos de estos riesgos graves a los que tú y tu familia se enfrentan. Si estos microorganismos están allí, se transmiten a través del acto de lamer y posiblemente por tocar a tu perro.

Hay 3 tipos de coprofagia en perros:

  • La autocoprofagia es cuando solo come su caca. Por supuesto, esto igualmente serio.
  • La coprofagia intraespecífica es cuando comen heces de otros perros. Esto es frecuente en hogares con varias mascotas.
  • La coprofagia interespecífica es cuando ingiere la caca de determinados animales, como conejos, ciervos, zorros, gatos, etc.

Aunque los 3 tipos son particularmente desagradables y peligrosos, ya que todos pueden transmitir organismos parasitarios, protozoarios o bacterianos, probablemente la autocoprofagia es el de menor riesgo. No obstante, por nada debe permitirse este desagradable e inconveniente comportamiento, así que consulta de inmediato a tu veterinario de confianza.



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