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¿Cómo curar la diarrea y vómito en perros?
04 Ene

¿Cómo curar la diarrea y vómito en perros?

Los perros pueden tener diarrea o vómitos y que sus dueños no sepan muy bien como se reaccionar ▷ Te dejamos pequeños tips para que tu perro se pueada alimentar

Índice

Dice el dicho popular que “el perro es el mejor amigo del hombre”. Pero, más que tu mejor amigo, tu perro es parte de tu familia, uno más y es debido a ese sentido de familiaridad que cuando existe alguna sombra de enfermedad, la familia en pleno se desviva por el cánido hasta que se consiga una solución a sus problemas de salud.

Son muy comunes los casos de diarrea y vómito que pueden hacer pasar a tu perro y a la familia un mal rato, pero con la información y un plan a seguir se puede salir de la situación sin contratiempos.

Diarrea en los perros

La diarrea en los perros no es una enfermedad en sí. Realmente debes verla como un síntoma clínico de algún proceso infeccioso que está ocurriendo en el cuerpo de tu perro y que no es exclusivo de una sola enfermedad.

La aparición de diarrea en los perros es debido comúnmente a una irritación de la mucosa que recubre el intestino, cambiando su capacidad de evitar el paso de líquidos, lo cual genera un mayor tránsito intestinal de fluidos, acompañados de parásitos, bacterias, virus, cuerpos extraños y elementos tóxicos.

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¿Qué produce la diarrea?

El acceso de algún agente patógeno (virus o bacteria de alguna enfermedad) en el cuerpo del perro. Este agente genera una irritación a nivel intestinal alterando el movimiento peristáltico (movimiento normal del intestino), con la consecuencia de llenar de líquido más de lo normal el intestino, afectando la capacidad de absorber agua del intestino delgado.

Esto genera heces muy blandas debido a la gran cantidad de agua y con poco tiempo en el intestino. Su gravedad depende de cuánto tiempo ha afectado al perro y qué síntomas adicionales presenta, como lo son:

  • Sangre en las heces.
  • Vómitos.
  • Dolor abdominal.
  • Pérdida del apetito.

¿Cómo evitar la diarrea?

Obviamente, al ser un problema a nivel del intestino, puedes inferir que el causante es algo que ha comido tu perro en algún momento del día. Permitir que ciertas libertades, como consumir lo que consiga fuera de casa, puede traer problemas a largo plazo por las siguientes razones:

  • Durante sus paseos diarios: es absolutamente normal que el perro huela todo su entorno, pero debes tener mucho cuidado de no dejar que olisquee basura, restos de comida, productos químicos. Sobre todo poner énfasis en evitar que se acerque a excrementos de otros animales ya que son fuentes de infección por virus, bacterias o parásitos.
  • Dentro de casa: debes evitar que juegue con los depósitos de basura, ya que en su contenido suele haber restos de comida, pero también puede encontrar restos de productos químicos o alguna sustancia tóxica.
  • Al alimentarlo: es preferible acostumbrarlo desde pequeño a la comida seca, de la mejor calidad posible. Cualquier cambio abrupto en la rutina alimenticia puede afectar la salud de tu perro. 

Cualquier cambio necesario, ya sea de marca o de tipo de alimento, es recomendable que se haga de manera gradual y observando el comportamiento y reacción del animal hacia estos cambios.

  • Evitar en la medida de lo posible cualquier alimento ocasional, como un premio o galletas, de origen desconocido y evitar a toda costa el consumo de comida preparada para humanos.

¿Qué hacer en caso de diarrea?

Es normal que los perros presenten alteraciones digestivas ocasionales, acompañadas de diarrea y vómito. 

Su aparición aislada cada 2 o 3 meses puede considerarse normal, siempre y cuando puedas notar que estos cuadros no afectan significativamente el estado de ánimo de tu perro. Debe siempre encontrarse de buen humor y que su consumo de agua esté dentro de lo acostumbrado.

En el momento de presentarse la situación de la diarrea, esta se puede tratar de la siguiente manera:

  • El mejor tratamiento contra la diarrea y el más recomendado por los especialistas es el ayuno. Consiste en el retiro de todo alimento, de cualquier tipo, en un periodo de entre 12 y 48 horas. Solo debes suministrarle agua en pequeñas dosis pero toda la cantidad que pida.
  • Al no recibir alimentos, el intestino reduce drásticamente sus funciones y esta ventana de descanso le ayuda a que se autorregule y el organismo se recupere. La falta de alimentos en el intestino también ayuda a la reducción de gas en su interior, reduciendo cualquier inflamación, así como los movimientos peristálticos del intestino.
  • Finalizado el tiempo de ayuno, es necesaria la incorporación de alimentos blandos, bajos en grasa y altamente digeribles. Estas condiciones ayudan a prevenir una nueva irritación del intestino y, como son digeribles en su totalidad, reducen de manera importante la producción de heces, ayudando así a minimizar la diarrea.
  • Un ejemplo de la dieta recomendada es el arroz y las verduras cocidas, como la patata en el grupo de los carbohidratos, y pavo o pollo, cocido y magro, como fuente de proteínas.
  • El tiempo de duración de esta dieta es de aproximadamente una semana, dividida en unas 4 porciones pequeñas a lo largo del día. La observación es clave, ya que es el perro quien te dará las claves con su comportamiento de cómo va resultando el tratamiento.
  • Una vez pasada esa semana, si la evolución es positiva, deberás ir cambiando gradualmente el alimento blando por su acostumbrado alimento seco.
  • Es posible corregir con el ayuno un caso benigno de diarrea, pero si persiste la diarrea y se manifiestan otros síntomas en el transcurso de los días (molestias en el abdomen, fiebre, dilatación del vientre debido a los gases, inapetencia y apatía) considéralo como el momento adecuado para llevar al perro al veterinario para un tratamiento con medicinas. 

Vómito en los perros

Como cuidador de tu perro, no será la única vez que te enfrentes a una situación donde tu mascota vomite. Esto puede tener varias causas; desde comer excesivamente, hacerlo muy rápido, haber comido de la basura o lamer algún agente extraño en sus exploraciones diarias. Mientras el vómito sea un elemento ocasional, es perfectamente tratable desde casa.

Posibles causas del vómito

Conocer bien el carácter y comportamiento de tu perro es esencial para determinar las posibles causas de los vómitos. 

Esto es un detalle muy importante, ya que si la normalidad de las costumbres caninas no incluye algún problema digestivo ocasional o si sus costumbres no indican que puede haberse metido en problemas comiendo algo en mal estado, el vómito puede ser la señal de algo peor y debe ser llevado a un especialista cuanto antes.

Las causas principales, que se presentan con mayor regularidad en los casos de vómitos, son las siguientes:

  • Consumo de alimentos en descomposición.
  • Parásitos presentes en el organismo.
  • Reacciones alérgicas a ciertos medicamentos.
  • Reacciones alérgicas a ciertos alimentos.
  • Hígado enfermo.
  • Riñones enfermos.
  • Problemas del sistema endocrino.
  • Obstrucción intestinal.

Nuevamente, la observación del comportamiento y los ánimos del animal nos darán las señales necesarias para tomar una decisión. Un animal decaído, con un vómito recurrente, que no consume ni retiene agua, es necesario llevarlo urgentemente a un especialista porque el vómito es solo un síntoma de un mal mayor que debe ser diagnosticado a la brevedad posible.

En el caso de un perro con una buena actitud, que consume mucha agua y el vómito ocurre esporádicamente, es la ocasión perfecta para tratar algunos remedios caseros que pueden ser efectivos para esta situación.

Remedios caseros recomendados

Los casos leves de vomito biliar o vómito amarillo, debido a la expulsión de los jugos gástricos o bilis se pueden tratar de la siguiente manera:

Suspensión de la alimentación (Ayuno)

Este tratamiento casero es la primera línea de defensa que como cuidador de tu mascota debes implementar. Es necesario calmarlo un perro con un estómago alterado, dándole un descanso de su trabajo para procesar los alimentos. El ayuno sugerido debe aplicarse durante unas 24 horas.

Este ayuno debe ser total, sin ofrecerle ningún tipo de alimento, solo agua, de manera que puedas mantenerlo hidratado. El agua debes racionarla para que no la consuma en grandes cantidades ya que si lo hace, pueden derivar nuevamente en vómitos.

Después del ayuno total se recomienda empezar una dieta blanda, donde el arroz blanco es el ingrediente protagonista. Hervido y sin sal, se lo debes ofrecer en pequeñas porciones durante los siguiente 2 días. 

No está de más decir que en todo momento hay que observar el comportamiento y reacciones del perro para ir tomando las acciones pertinentes.

Al tercer día es recomendable empezar su transición a su dieta habitual, también en cantidades pequeñas, procurando que el estómago haga una transición desde un menú al otro sin complicaciones. Es clave en todo esto el papel que juega el consumo de agua en la recuperación de tu perro. Mantenlo hidratado. A pesar de que no quiera tomar agua, anímalo o ayúdalo con una jeringa si es preciso.

Al cuarto día de este tratamiento, el perro ya debería haber recuperado la normalidad de sus funciones estomacales y retener sin problemas el alimento que consuma.

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Suministrarle té de menta o jengibre:

Así como en los humanos, los tés ayudan a calmar cualquier malestar estomacal gracias a sus propiedades diuréticas y digestivas. 

La preparación de estos ingredientes no es nada complicado. Con solo añadir un litro de agua caliente a un puñado de hojas de menta o, en el caso del jengibre, un trozo de este dentro de agua, se obtiene una infusión que, una vez enfriada, debes suministrar a tu perro de acuerdo a su peso.

Un té de menta en perros debe ser suministrado 3 veces al día en una proporción estimada de una cucharada de té por kilogramo de peso.

Para el uso del té de jengibre, la proporción debe ajustarse a media cucharada por kilo de peso, así que a un perro de 6 kilos solo le debes dar 3 cucharadas.

Nuevamente, aquí se debe mantener una observación constante de las reacciones del animal para poder medir la evolución de la situación.

Cambio de dieta

El vómito es un acto fisiológico que no siempre debe considerarse como algo grave, siempre y cuando puedas catalogarlo como un hecho ocasional y aislado. Es una reacción normal del organismo de tu animal para defenderse ante una situación extraña y lo que busca es depurarse de esa situación y volver a la normalidad lo antes posible.

Esta situación extraña puede ser ocasionada simplemente por un cambio abrupto. Un cambio de marca, de ingredientes, incluso un proceso diferente en la elaboración del alimento puede afectar negativamente el bienestar estomacal del perro dando inicio a toda la situación donde el vómito es el indicativo de que algo ha cambiado y está afectando a tu perro.

Si se concluye que un cambio de dieta pudiera haber sido el factor detonante de los vómitos, puede aplicarse el recurso del ayuno de 24 horas junto con la dieta a base de arroz blanco hervido y sin sal, para hacer una limpieza del estómago y reiniciar su dieta acostumbrada con el alimento habitual al que tu mascota está acostumbrada.

En el caso de que se descarte que el vómito es provocado por la comida y aparece con el estómago vacío, es posible el uso de medicamentos “para humanos” (como el Primperan) como un último recurso para detener la situación. No obstante, en estos casos es mejor recurrir a la opinión de un veterinario.

Aunque ya se ha dicho con anterioridad, la clave en estos casos, tanto en la diarrea como en los vómitos, está en conocer a nuestro perro muy bien: sus costumbres, formas de reacción, carácter y rutinas. 

Conocerlos al detalle ayuda de gran manera a discernir la gravedad de la situación para saber si estamos ante la presencia de un hecho aislado que se pueda contar dentro de la normalidad de la vida animal o, si por el contrario, es el primer aviso o síntoma de algún problema importante y al cual hay que resolver con la ayuda de un profesional de la veterinaria.



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