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¿A qué tiempo abren los ojos los gatos?
04 Sep

¿A qué tiempo abren los ojos los gatos?

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Al igual que la mayoría de los animales, los gatos recién nacidos son dependientes de su madre para poder sobrevivir. La atención y el cuidado que esta les proporciona es fundamental durante las primeras semanas, y va disminuyendo hasta que los mininos son completamente independientes.

Una de las mayores dudas que como dueño debes tener es cuándo abren los ojos los gatos recién nacidos. Si hace un par de días que acompañas la atención de tu gata hacia su camada, entonces la información que te suministraremos aquí será de gran utilidad.

¿Cuándo abren los ojos los gatos?

Todos los gatos nacen con los ojos cerrados. Esto es algo que debes tener presente si nunca antes has lidiado con el nacimiento de un minino. Es por esta razón que durante su primer mes de vida son tan dependientes de su madre, ya que el modo en que interactúan con el mundo es limitado.

En primer lugar, no existe un momento exacto en que los gatos abren los ojos por primera vez. Varía de acuerdo a la raza e incluso mininos de una misma camada pueden presentar tiempos diferentes. Sin embargo, de manera general puedes considerar los valores siguientes:

  • Gatos de pelo corto: entre 5 y 10 días
  • Gatos de pelo largo: entre 10 y 15 días

Esto no significa, sin embargo, que una camada de una gata de pelo largo no pueda abrir sus ojos durante la primera semana. Los tiempos son referenciales, aunque se suelen cumplir la mayor parte de las veces.

No se sabe muy bien la razón por la que los mininos de pelo largo abren sus ojos tan tarde, aunque posiblemente se deba a las condiciones naturales de seguridad donde estas razas son originarías (no había necesidad de que lo hicieran antes).

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¿Cómo hacen para interactuar antes de abrir los ojos?

Si los gatos nacen sin la capacidad inmediata de ver, ¿cómo lo hacen para interactuar con su alrededor? Y por alrededor nos referimos principalmente con su madre. La respuesta es muy simple: utilizan sus otros sentidos para poder localizar su fuente de alimento y el lugar exacto donde se encuentra su progenitora.

De todos los sentidos, el que más utilizan en este periodo es el olfato. Recuerda que el olfato de un gato es aproximadamente 14 veces más potente que el de un humano, aunque por supuesto durante sus primeros días aún no es tan sensible. Sin embargo, es suficiente para que puedan sobrevivir en compañía de su madre.

Siguiendo el orden, el segundo sentido que utilizan es el del tacto. El tercero es el del oído, que aunque te parezca sorprendente tarda un par de días en ser funcional en la mayoría. Sí, una buena parte de los gatos (por no decir todos) nacen sordos, y no es hasta pasadas varias semanas que se perfecciona de manera completa.

En resumen, los gatitos están completamente indefensos durante los primeros días y es el sentido del olfato, su instinto animal y la protección de su madre lo que permite que puedan sobrevivir.

¿Cómo ven los gatos bebés?

Cuando se cumple el plazo estipulado y los gatitos abren sus ojos por primera vez, la capacidad de su visión es muy limitada durante un par de semanas. En promedio, durante las primeras horas solo pueden ver a escasos centímetros, lo suficiente para que puedan ver a sus hermanos y distinguir a su madre.

Con el paso de los días, las distancias se van extendiendo más, hasta que alrededor de los 30-40 días de nacimiento su visión es casi perfecta. Antes de llegar a esto, son sensibles a la luz y no son capaces de apreciar con nitidez los objetos que los rodean.

En parte por esto es que los mininos utilizan el maullido como fuente de comunicación. Lo hacen para que su madre acuda a ellos cuando no la observan en su campo de visión y para repeler a los intrusos que intentan acercarse a ellos y que no reconocen como familiar a través de su olfato.

Como curiosidad, ten en cuenta que la mayoría de los gatitos nacen con los ojos azules. Esto también sucede en los humanos, y se debe a que la maduración del iris no ha tenido lugar.

A partir de este momento hasta las 12 semanas (tres meses) es que el color cambia hasta su tono definitivo. La mayoría no conserva el color azul, aunque algunas razas están genéticamente predispuestas a hacerlo (como el gato birmano o el siamés).    

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¿Qué hacer si los gatitos no abren los ojos?

Ahora bien, supongamos que un minino ha alcanzado los valores expuestos y aún no ha abierto los ojos. ¿Hay algo que puedas hacer al respecto? En principio no deberías temer, ya que los tiempos anunciados son solo referenciales.

El grado de desarrollo del felino antes de nacer, las condiciones ambientales, las predisposiciones genéticas e incluso el cuidado de la madre pueden determinar el tiempo real. Recuerda que su madre encarna el papel de enfermera personal, y pone en marcha así una serie de hábitos para que sus gatitos puedan desarrollarse plenamente.

Uno de estos hábitos es el lamido constante. La gata lame la superficie de sus ojos para estimular a que estos se abran. Lo hacen desde los primeros días, hasta que su visión es perfectamente funcional.

En caso de que el gato haya cumplido 20 días sin abrir los ojos, puedes llevarlo a un veterinario para que este haga una valoración de las posibles causas. Pero te repetimos nuevamente: no deberías temer, tarde o temprano el minino abrirá los ojos y empezará a explorar su entorno.

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Consejos para cuidar un gato recién nacido

Ahora que has obtenido una respuesta a tus interrogantes, es momento de que las complementes con una serie de consejos para cuidar un gato bebé. Antes de ello, recuerda que un gato es independiente a partir de la 4ª y 5ª semana. Si estás cuidando un gato huérfano, estas son algunas de las cosas que debes hacer:

  • Proporciónale calor: los gatos nacen sin la posibilidad de regular su temperatura corporal. Es por esta razón que durante sus primeras semanas de vida su madre está todo el tiempo ovillada a su alrededor. Asegúrate de proporcionarle mantas y almohadas térmicas todo el tiempo, y no solo durante la noche o en horas frías.
  • No lo alimentes con leche común: en promedio, su madre los alimenta cada 3 horas con su leche que está nutrida de compuestos que incentivan su crecimiento. La leche que tienes en tu nevera no es apta para gatos recién nacidos, por lo que debes comprar una que sí lo sea (consulta a tu veterinario). Debe estar a 37° y puedes usar una jeringa común para alimentarlo.
  • Incentiva su proceso digestivo: haciendo pequeños masajes en la zona para así estimular la digestión. También puedes utilizar un bastoncillo de algodón untado con agua tibia para masajear el área de sus genitales, y con ello incentivar a que hagan sus necesidades. En condicionales naturales, la madre hace lo mismo con ayuda del lamido.
  • No los mudes de lugar: como has aprendido, el único sentido medianamente desarrollado en los mininos es el olfato. Durante sus primeros días se habitúan al lugar donde están, se acostumbran a su olor y se sienten seguros en él. Si los mudas con frecuencia estas cortando el único lazo que por el momento tienen con la realidad.
  • Revisa sus evacuaciones: en busca de parásitos que te alertarán si debes llevarlo al veterinario. Esto lo debes hacer constantemente hasta que tenga la edad suficiente para desparasitarlo.

De manera general, estas son las cosas que debes hacer para cuidar a un gatito huérfano. En el caso de que su madre esté junto a él, entonces considera lo siguiente:

  • No interrumpas el cuidado de la madre: normalmente, todas las gatas son extremadamente cuidadosas con sus mininos. No hace falta que estés todo el día revisando los gatos, ya que puedes alterar los olores que le son familiares a ellos. Sí, un par de veces al día observa que todo esté en su lugar, pero espera a que crezcan un poco antes de intervenir.
  • Cuida a su progenitora: lo mejor que puedes hacer para cuidar a los mininos es asegurarse que su madre está bien. Muchas veces esta preferirá no abandonar a sus gatitos para comer o beber, por lo que debes asegurarte que lo haga. Solo así producirá la cantidad adecuada de leche, y estará saludable para hacer frente a su desarrollo. Si es renuente a alejarse de la camada, puedes situarle el alimento a escasos centímetros de ella.
  • No adelantes su dieta: entre las 4 y las 5 semanas, la madre hace el destete de manera natural. Debes estar alerta del momento exacto, para que así puedas proporcionarles alimento sólido. Cuando sea el momento, puedes comprar pienso para gatos recién nacidos.
  • Lava las mantas: recuerda que los gatos defecan y orinan de manera normal durante sus primeras semanas y, aunque la madre se encarga de eliminar la mayoría de estos residuos, no debes olvidar lavar las mantas que les proporcionan calor. Procura no usar detergentes muy fuertes en razón de lo que ya hemos comentado sobre su olfato.
  • Llévalo al veterinario: cuando tenga cierto grado de independencia debes llevarlo al veterinario. Este evaluará su crecimiento, estado de salud y te dará consejos según sea el caso. Recuerda que la primera vacuna se suele colocar entre las 8 y las 10 semanas.
  • Juega con él: por último, no hay nada mejor que contribuya a su crecimiento que jugar con él. Con esto incentivas el desarrollo de sus sentidos, afinas su instinto cazador y procuras que se familiarice con tu olor. En este punto puedes empezar a comprar juguetes para gatos e incluso hacerte con un rascador.

Con este último consejo tienes todos lo que necesitas para ser un cuidador responsable. No te preocupes si a excepción de un gato toda la camada ya tienes los ojos abiertos, ya que el proceso de desarrollo es en todos los casos individual. Si te da tranquilidad siempre lo puedes llevar a un especialista, aunque no antes de esperar que se haya cumplido los tiempos reseñados. 



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