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¿A qué edad se puede bañar un perro?
23 Dec

¿A qué edad se puede bañar un perro?

La edad que se puede bañar a un perro es determinante para empezar a cuidar sus habitos de higiene.

Índice

Al igual que los bebés, los cachorros necesitan mucho cuidado, especialmente si no están bajo la protección de su madre. 

Una de las inquietudes comunes es saber a qué edad se pueden bañar sin que corran riesgos, respuesta en la que coinciden muchos especialistas que sugieren hacerlo después de haber cubierto su primer esquema de vacunación (entre los 3 y 4 meses).  

Si te encuentras o adoptas a un perro recién nacido y es necesario darle una buena limpieza, lo puedes hacer con precaución. Toma un paño empapado con agua tibia, ni muy caliente ni muy fría, que pasarás por su cuerpo, sin jabones ni champú. En caso de que esté muy sucio, puedes meterlo debajo del grifo y asearlo con cuidado.

Este tipo de mascota es vulnerable en sus primeros meses de vida. Necesitan estar en ambientes cálidos y protegidos de corrientes de aire que le puedan causar un resfriado, debido a que su sistema inmunológico está empezando a fortalecerse lejos del amparo de su madre. 

Prepáralo para el chapuzón

Si el cachorro tiene más de 4 semanas, lo podrás ir preparando para su primera experiencia de baño. Adecua una bañera pequeña con un poco de agua y ve introduciendo sus pequeñas patitas para que ese primer contacto sea lo más amigable posible.

Cuando hayas conseguido meterlo de lleno en la bañera, podrás usar jabón especial para cachorros o bebés, procura emplearlo siempre con agua tibia. Durante el proceso, puedes hablarle. Seguramente no entienda lo que le estás diciendo, pero el tono de tu voz tranquilo y pausado le transmitirá seguridad y confianza.

Cuando esté listo para salir, frótalo con una toalla suave y si es necesario usa un secador a muy baja temperatura y a una distancia prudencial para que quede totalmente seco, sin quemarlo. Déjalo en un lugar cálido, como si estuviera cerca de su madre. No necesitarás cumplir con esta rutina a diario, hacerlo una vez al mes será suficiente.

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Listo para el baño inicial  

Una vez cubiertas las vacunas, lo que puede suceder después de las 12 semanas (3 meses), el cachorro puede estar listo para su primer baño formal. Intenta hacerlo sobre una superficie plana y con un chorro de agua a temperatura media y que la corriente sea suave. Ve con calma para que adquiera confianza.

Nadie mejor que tú para conocer a tu perrito. Sabes lo que le gusta y lo que no, así que ambienta el espacio del baño con lo que creas le gustará y hará de esa primera vez una experiencia agradable.

Déjalo libre, evita cogerlo, ya que eso hará más difícil el proceso y le causará traumas y quizá aversión al momento del baño, lo que será difícil para ti y para él cada vez que tengas que asearlo. Invítalo a jugar.

Si la situación se vuelve confusa e irritante, puedes pedirle apoyo a otra persona que tenga a mano premios con los que seguro podréis amansar a tu pequeña fierecilla. Recuerda que el perro es un animal doméstico que le gusta ser reconocido y premiado por su buena conducta.

Esta es una rutina que podrás hacer en el tiempo indicado por el veterinario y que irás mejorando en cada ocasión, con el firme propósito de que tu cachorro aprenda la importancia de estar siempre limpio.

¿Por qué es importante esperar a cumplir el primer ciclo de vacunas?

Bañarlos una vez cumplan la primera etapa de inmunización no es un capricho de los especialistas, sino una recomendación fundamentada en evitar que rechacen el proceso de las vacunas y se termine comprometiendo la salud del cachorro.

Los perritos al nacer son muy frágiles y cualquier mal paso puede repercutir en su sistema inmunitario. Incluso un baño antes de que estén preparados los hace propenso a enfermedades.  

Rutinas para antes y después del baño

En la preparación

  • Si es invierno, climatiza el lugar seleccionado con la ayuda de un calefactor. En verano, lo puedes hacer al aire libre, siempre que no se exponga a altas temperaturas.
  • Pasa un cepillo de cerdas suaves sobre su pelaje para remover los pelos que estén a punto de caerse o cualquier otro exceso.
  • Frótalo desde el cuello hasta la cola con una toalla húmeda. Pueden ser las especiales para niños.
  • Explicale que es la hora del baño. Intenta hacer una rutina para que consiga identificar ese momento.
  • Tapa sus oídos con algún producto diseñado para ese momento o con unos algodones lo suficientemente grandes como para que no se les queden atascados.

Después del baño

  • Déjalo que se sacuda al salir de su baño. Le gustará y se sentirá más ligero.
  • Puedes frotarlo con cuidado para que seque rápido.
  • Ten mayor precaución con sus ojos, orejas y hocico. Evita irritaciones u obstrucciones en estas zonas.
  • Quita los tapones de sus orejas y limpia con cuidado.
  • Pasa nuevamente un peine sobre su pelaje. En caso de que se trate de una raza de abundante pelo, servirá para desenredar.
  • Si lo permite, usa la secadora para garantizar que esté libre de humedad en poco tiempo. Si es un día soleado, puedes pasearlo para que seque de forma natural.
  • No lo sometas a temperaturas contrarias a la del baño durante un par de horas.

Lo que no puede faltar

  • Un buen champú para cachorros, sin aromas artificiales que les quite su olor natural. Intenta no usar panelas de jabón o acondicionadores convencionales.
  • Esponja o peine de goma con el que cepillarás todo su cuerpo. En el mercado hay variedad de guantes especiales que no solo te ayudarán a remover la suciedad, sino que estimularán el adecuado crecimiento de su pelaje.
  • Toallas secas y limpias.
  • Agua templada.

Lo que debes evitar

  • Exponerlo a corrientes de aire frías.
  • Usar productos de limpieza no elaborados para ellos.
  • Gritarle u obligarlo a bañarse. Con esto conseguirás que se sienta en peligro y no querrá meterse en el agua.

¿Cómo ayudarlo a perder el miedo al agua?

Si después de haber intentado todo lo que hemos sugerido, tu cachorro sigue esquivo a ese primer baño, lo principal es no obligarlo e intentarlo en una nueva oportunidad. Sigue en ese proceso de enseñarle que bañarse no tiene que ser un momento traumático, sino muy divertido.

En caso que decidas rendirte, hay equipos especializados que te ayudarán a conseguir lo que quieres de tu perrito. La paciencia y la tenacidad son fundamentales para lograrlo. Recuerda que todo lo nuevo le asusta, pero es un animal de hábito, así que con mucha perspicacia podrá acostumbrarse al agua.  

¿Cada cuánto tiempo se puede bañar?

En este punto hay mucho por debatir. Sin un período fijo, algunos recomiendan que una vez superado el primer baño, los próximos deben ser cada 20 o 60 días, pero todo depende de la raza y el ambiente en el que se desarrolle el perrito.         

Pero recuerda que no es igual la rutina de limpieza que deberá cumplirse con un can que viva en el campo a uno que habite en la ciudad y siempre esté en casa.

Lo que hay que evitar es hacerlo con mucha frecuencia, porque por muy juguetón y revoltoso que sea este leal compañero, bañarlo con frecuencia lo puede hacer propenso a diversas enfermedades. En caso de no estar todo claro en este punto, lo mejor es consultar con el veterinario de confianza.  

¿Qué hacer si no hay champú?

Las recetas caseras son un verdadero milagro de la naturaleza, además que todo lo que se haga en casa resulta menos perjudicial. Si no tienes a la mano un producto especial para dar ese primer baño a tu cachorro, hay mezclas que resultarán igual, o más efectivas. A continuación compartimos algunas.

La avena es ideal para todo, hasta para hacer un nutritivo champú para tu perrito. Solo necesitarás una taza de este cereal, preferiblemente en polvo, media tacita de bicarbonato de sodio y medio litro de agua.

En agua hervida, mezcla la harina de avena con el bicarbonato, licua o bate a mano y consigue una consistencia ni muy espesa, ni muy líquida. Deja reposar durante unas horas y guarda en un recipiente tapado, listo para ser usado con resultados altamente efectivos.

En caso de que quieras combatir las pulgas u otro tipo de parásitos, puedes bañarlo con vinagre de manzana. Mézclalo con agua y champú para bebés, deja reposarlo bien y estará listo.  

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Aspectos que te ayudarán a entenderlos

  • Los perros tienen una capa de grasa que funciona como barrera protectora de su piel. Perderla los hace más propensos a ciertas enfermedades, por eso no es recomendable bañarlos con regularidad.
  • En caso de que lo veas sucio y aún no sea momento de lavarlo o sea época de frío, puedes aplicar baños secos. En las tiendas para mascotas podrás encontrar varias opciones, pero si quieres una alternativa casera, en las plataformas digitales puedes encontrar buenas ideas o consultar al veterinario.
  • Las 3 primeras semanas de vida del cachorro son las más delicadas, en especial para aquellos que no tienen a su mamá cerca. Hay que mantenerlos abrigados.
  • Someter a un perro recién nacido a cambios bruscos de temperatura le puede ocasionar desde graves problemas inmunológicos hasta daños en su sistema nervioso.
  • Si está resfriado, tiene moquillo o cualquier otra enfermedad, es mejor retrasar el baño para evitar complicaciones.
  • El exceso de jabón o no retirarlo bien podría ocasionarle irritaciones en la piel, así como alteraciones en su PH.
  • Es contraproducente usar champú antipulgas si está libre de estos molestos parásitos. Aplicarlo no evitará que se infecten, lo que sí lo impide es que esté siempre limpio y vacunado.
  • La humedad en sus orejas puede contribuir a la aparición de hongos o inflamaciones, por lo que muchos recomiendan proteger esta parte de su cuerpo antes de someterlos a baños profundos.
  • Si optas por usar el secador, es conveniente no hacerlo después del primer baño y tratar de que horas antes el perrito esté cerca de la máquina en funcionamiento. De esta forma, se familiarizará con el sonido y no se asustará.
  • Puede tener temor a los espacios grandes, así que no es una opción bañarlo dentro de la ducha, por lo menos no las primeras veces.
  • La temperatura del agua debe ser entre 37º y 39º.
  • Si después de acicalarse va de inmediato a revolcarse en los lugares menos imaginables para ti, pon atención, no es una travesura o que no le guste estar limpio, lo que puede ocurrir es que has usado algún producto con un olor que no le gusta, aunque a ti te parezca un buen aroma. 

Recuerda que son muy sensibles y desarrollados en su sentido del olfato. Es su manera de comunicarse con otros animales, así que comprueba que lo que uses no tenga un olor muy fuerte.

Cumplir la misión requiere paciencia y atención

Los perros son como los humanos cuando son recién nacidos, necesitan de cuidados y mimos especiales. Así que si te toca un cachorro sin mamá, deberás tratarlo con las mismas previsiones con las que se atiende a un bebé.

Háblale y acurrúcalo desde el primer momento, que reconozca tu voz, eso le hará sentir confortable. No temas explicarle. Aunque no lo creas él sabrá cómo entenderte, estos animales son realmente inteligentes y muy domesticables.

Si creas una rutina respetuosa de aseo, entre otras costumbres sanas para él y el resto de la familia, será una convivencia satisfactoria y bañarlo no será nada traumático, sino un tiempo de relajación para todos.

Garantízale un baño libre de estrés para que se convierta en todo un amante de este buen hábito y pueda disfrutar bañarse cada vez que le toque, sin que se genere una batalla campal.

Sigue siempre las recomendaciones de tu veterinario y lee todo lo que puedas acerca del buen trato a los cachorros, así evitarás situaciones que lo pongan en riesgo por desconocimiento. 

Practica la paciencia, serenidad y disciplina para enseñar a tu cachorro y obtendrás resultados positivos. Si no puedes, déjate ayudar por personas con conocimientos y experiencias que te harán la tarea fácil y sin traumas.   


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